La ciudad

Rosario, pionera en dar curso a la ley de matrimonio igualitario que cumple 11 años

Una de las primeras parejas del mismo sexo en el país dio el "sí" en esta ciudad y también acá se celebró en 2012 la primera boda de extranjeros

Jueves 15 de Julio de 2021

El 31 de julio de 2010 no fue una fecha cualquiera ni para la ciudad ni para el país ni para la inmensa colectividad LGTBI+ ni para América Latina. Ese día se casaron Martín Peretti Scioli y Oscar Marvich, una de las primeras parejas del mismo sexo que pudo dar el sí tras la sanción de la ley de matrimonio igualitario que este jueves cumple 11 años, una norma que esta pareja recuerda especialmente junto al hijo que adoptaron y que ya tiene 12 años.

Pero hubo mucho más: la ley 26.618 sancionada durante el gobierno de Cristina de Kirchner fue la primera en América Latina en su tipo y la única en el mundo aplicable también a todos los extranjeros no residentes. De este modo, no solo amplió derechos a los argentinos sino a las 400 parejas extranjeras que vinieron en estos años a casarse al país y a esta ciudad.

Tal el caso de Simón Cazal y su pareja Sergio López, ambos de Paraguay, los primeros en gozar del derecho cuando se casaron el 23 de marzo de 2012 en Rosario.

Dos bodas que son una muestra de que históricamente Rosario estuvo a favor de la igualdad de derechos a parejas del mismo sexo. Así lo reafirma el director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas LGBT+ e integrante de la Comisión Directiva de la FALGBT, Esteban Paulón quien además compartió una cifra significativa con La Capital: "Tenemos contabilizados más de 24 mil matrimonios en todo el país y en la ciudad estimamos unos 1800, un número importantísimo. Rosario siempre estuvo en el frente de batalla".

Pero además, ante los pronósticos conservadores que durante la discusión del proyecto de ley mostraban al matrimonio igualitario casi como un capricho, se visibilizan hoy estadísticas que dan por tierra con aquel argumento. Solo uno de cada 67 matrimonios terminó en divorcio en la última década. En el mismo lapso, se separó una de cada dos parejas heterosexuales, según refleja el Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires.

La titular del Instituto contra la Discriminación de la Defensoría del Pueblo la ciudad, María Rachid, relacionó el dato con cuestiones culturales. Según dijo en medios nacionales, la baja incidencia de divorcios en la comunidad LGTBI+ “no tiene que ver con que nuestras relaciones sean tan distintas a las heterosexuales", sino con el hecho de que “para llegar a constituirnos como familias tenemos que romper con un montón de mandatos y esto implica una mayor reflexión”.

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El Día de la Igualdad, como bautizaron varias organizaciones junto al hashtag #MatrimonioIgualitario fue conmemorado en Rosario un acto en la plaza Pringles por parte de la Asamblea provincial de la diversidad sexual donde se señalaron con placas con código QR los sitios históricos del Colectivo, en la ciudad.

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El primer paso hacia la ley había sido en 2002 la Unión Civil, un reconocimiento legal que existía en Ciudad de Buenos Aires. Cuando el proyecto de ley de matrimonio igualitario ya contaba con media sanción, era resistido por sectores que se negaban a otorgar el derecho a parejas del mismo sexo. En 2005 se funda FALGBT y se inicia el debate como parte de una campaña nacional que levantaba como lema "Los mismos derechos, con los mismos nombres", y el proyecto comienza a ponerse en la agenda legislativa mientras se aprueba el matrimonio igualitario en España.

A pura militancia se llega al 15 de julio de 2010, cuando se aprueba la Ley de Matrimonio Igualitario y Argentina se convierte en el país número 15 en el mundo en conquistar el derecho.

De hecho, como estrategia de las organizaciones LGTBI+ del momento, a mediados de febrero de 2008 la pareja de Martín y Oscar que se casó luego en Rosario había pedido turno y acudió a las oficinas del Registro Civil en el Distrito Centro para casarse, aunque obviamente la jueza les informó que no podían. Hasta que pudieron y abrieron un camino ya sin retorno.

Las bodas

"Llegó el día: hoy se celebra la primera boda gay de Rosario", tituló ese sábado La Capital sobre la foto de Oscar, un contador nacido y criado en San Juan, y Martín, unidos en un abrazo. Se casaron de smoking oscuro a las 9.30 en un Registro Civil montado excepcionalmente en el Patio de la Madera, donde se escuchó a un Martín sollozante decir: "¡Acepto con todo mi corazón!", ganándose el aplauso de familiares, amigos, diputados, concejales y militantes por los derechos sexuales de varias provincias.

Los medios disputaban cuál había sido la primera boda: si la de esta pareja rosarina o la de dos parejas más, una en Santiago del Estero y otra en la Capital Federal. Pero para ellos eso no era lo importante. "Ya éramos una familia, ahora sólo nos reconoce el Estado", dijeron.

Al acto le siguió una fiesta con 200 invitados y torta con un adorno inusual: una pareja de dos varones de la mano. En la nota ya adelantaban que por el "momento" no pensaban agradar la familia, aunque tenían un proyecto de adopción que finalmente concretaron.

"Somos padres de un chico de 12 años. Gracias por acordarse de nosotros. Es una fecha muy importante para todos no solo para el colectivo", dijo escuetamente Oscar a este diario este jueves, antes de pedir disculpas por no hablar más en este día tan especial.

En aquel mismo año, pero en agosto, Ana Romero y Nélida Ruiz Días fueron las primeras mujeres en salir del Registro Civil con la libreta de matriimonio tras 14 años de convivencia.

En 2012 llegó la boda de Simón Cazal y Sergio López, ambos activistas de la organización no gubernamental Somosgay de Paraguay. Las madrinas de la boda fueron la ex intendenta Mónica Fein y la ex diputada nacional por el socialismo Silvia Augsburger, una de las autoras del proyecto que dio luz verde al matrimonio igualitario.

Dos años más tarde La Capital destacaba en otra nota: "Cada vez más parejas extranjeras del mismo sexo eligen Rosario para casarse". Lo habían hecho 13 parejas. Hoy la cifra asciende a 400 en todo el país, confirma Paulón. "Si tenemos este derecho que hemos conquistado y podemos compartirlo, tenemos la obligación moral de hacerlo porque hay mucha gente que la está pasando muy mal y, tal vez, esto puede salvarle la vida o permitirle vivir una vida un poco mejor”.

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En 2015 este diario reflejaba que los matrimonios igualitarios seguían en alza y Rosario hacía punta con 500 casamientos en la ciudad. En el país había 10 mil. "Matrimonio igualitario: Rosario a la cabeza en el interior del país", se publicó el 16 de julio.

Un par de años después se celebró el primer matrimonio en el Rosedal, entre Rosa y Paola.

El derecho se siguió plasmando en cada boda y Rosario dio cuenta de ello hasta hoy en que se contabiliza una alta cifra de matrimonios igualitarios del país, posiblemente la más alta después de la Ciudad de Buenos Aires.

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