Durante 2024, el gobierno nacional envió a Santa Fe 10.711 botiquines del Programa Remediar, equivalentes a 2.061.426 tratamientos. Un año después, esa cifra descendió a 5.701 botiquines y 922.426 tratamientos. Los números surgen de un informe del Ministerio de Salud santafesino sobre la situación del sistema público de salud provincial. El trabajo advierte que se reforzó la compra de medicamentos destinando el año pasado por más de $ 7.402 millones para adquirir 82 productos farmacéuticos, y este año ya licitó una compra más amplia por $ 17.675 millones.
El Programa Remediar comenzó a implementarse en octubre de 2002, con el objetivo de garantizar el acceso a medicamentos esenciales a través de la entrega directa de botiquines en centros de atención primaria de la salud. Los fármacos llegaban a más de 7.800 dispensarios de todo el país para dar respuesta a ocho de cada diez consultas que se resuelven en el primer nivel de atención.
Sin embargo, como otros programas nacionales, el Remediar también acusa el impacto de la motosierra. De acuerdo al informe de la cartera sanitaria santafesina, en un año, la reducción en la entrega de fármacos alcanzó al 55,25 %. De los 2 millones de tratamientos que se recibieron en los centros de salud de la provincia en 2024, se pasó a 922 mil tratamientos el año pasado.
La ministra de Salud provincial, Silvia Ciancio, destacó el valor histórico del programa para la atención de los usuarios de los centros de salud y advirtió sobre el impacto que genera su deterioro.
“Para los que somos parte de la salud pública desde hace más de 20 años, sabemos lo que significan en un centro de salud las cajas del Programa Remediar, que surgió como respuesta al acceso a medicamentos en plena crisis. La disminución de esos envíos, que contienen medicación esencial, es tan dramática que en 2025 Nación envió a Santa Fe casi 5 mil botiquines menos, lo que representa una caída del 55 % de la cantidad de tratamientos recibidos respecto del año anterior”, indicó la funcionaria.
Los fármacos incluidos en los botiquines, subrayó, son los que se usan a diario en centros de salud y hospitales de la red pública, donde se requiere una provisión constante de medicamentos esenciales para resolver consultas frecuentes, acompañar tratamientos y dar respuesta oportuna en todo el territorio.
Un escenario inédito
En ese marco, la provincia decidió reforzar con fondos propios la compra de estos insumos imprescindibles para el funcionamiento de los centros de salud en todo el territorio provincial ya que se trata de medicamentos de uso habitual, imprescindibles para sostener la atención.
"Las cajas de Remediar contienen ibuprofeno en suspensión para tratar la fiebre en los niños, los comprimidos de paracetamol, amoxicilina que se utiliza para patologías bacterianas, los medicamentos -que como su nombre lo dice- son esenciales para que un centro de salud pueda tener las puertas abiertas”, explicó Ciancio.
La funcionaria remarcó que frente a esta tendencia sostenida de menores transferencias y sin comunicación anticipada de las decisiones nacionales, la provincia fue consolidando desde 2024 una estrategia de compras centralizadas para garantizar la provisión en efectores de todo el territorio.
Según señaló, esa política permitió no solo disminuir costos respecto del precio de venta al público, sino también ganar capacidad de respuesta y mayor previsibilidad en la distribución de medicamentos esenciales ya que "las gestiones ante Nación suelen enfrentar demoras y falta de respuestas concretas", advirtió la funcionaria y consideró que el escenario resulta "inédito por su imprevisibilidad".
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Las cifras de la inversión
Durante 2025, explicó Ciancio, las políticas de compra de medicamentos implementadas por el Ministerio de Salud permitieron adquirir 82 productos farmacéuticos por una inversión de $7.402 millones, equivalentes a 5.527.625 tratamientos: antihipertensivos, antibióticos pediátricos y para adultos, antiasmáticos, antialérgicos, vitaminas, hormonas, colirios oftálmicos y antiparasitarios, entre otros.
Y, en lo que va de este año ya se adjudicó una licitación por $ 17.675.653.320 para la compra de 195 productos farmacéuticos. El ahorro en este caso fue del 93 % respecto del precio de venta al público, estimado en $ 243.498.902.154,09. La planificación incluyó además la compra de psicotrópicos e insumos de salud sexual, rubros en los que también se registra una marcada caída de las transferencias nacionales.
Pero la falta de respuestas del gobierno nacional a los requerimientos de los sistemas de salud provinciales no se acota a la provisión de fármacos esenciales. La semana pasada, se anunció que la provincia reforzó con fondos propios la cobertura de medicamentos para pacientes con cáncer.
Según se advirtió en esa oportunidad, el acceso a medicamentos oncológicos a través del Banco de Drogas Especiales de Nación exhibe un deterioro significativo: en 2025, el 63 % de los tratamientos solicitados no fueron enviados o llegaron de manera incompleta. En números absolutos, en 2024 hubo 1.372 tratamientos no enviados o incompletos sobre 3.771 solicitudes realizadas por la provincia, mientras que en 2025 esa cifra ascendió a 2.525 sobre 3.990 solicitudes.
Para dar respuesta a los usuarios, durante el año pasado, la provincia adquirió 62 productos farmacéuticos para tratamientos oncológicos por $ 951.733.085, con un ahorro del 92 % respecto del precio de venta al público, lo que permitió ampliar la cobertura con los mismos recursos. En lo que va de este año, además, ya se realizó una compra planificada de 44 medicamentos oncológicos, con un presupuesto de $ 2.024.331.583,40.
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Mayor demanda en el sistema
El informe presentado por Ciancio destaca también el crecimiento de la demanda de atención que sostienen los centros de salud y hospitales de la provincia que, de los 9 millones de atenciones realizadas en 2021, pasó a los 11 millones el año siguiente y, desde entonces, la curva comenzó a crecer exponencialmente para llegar a cerrar el 2025 con 13.588.776 atenciones.
Siete de cada diez consultas atendidas corresponden a usuarios que no tienen ningún tipo de cobertura, mientras que el 22 por ciento del total son personas que tienen algún tipo de cobertura. De este grupo, un cuarto son afiliados al Pami.