Varios cientos de militares ucranianos del colectivo LGBT y simpatizantes se manifestaron el domingo en el centro de Kiev para exigir más derechos y destacar el servicio prestado al país en la guerra contra Rusia.

En un país conservador que no reconoce el matrimonio igualitario ni la unión civil, piden que les permitan tomar decisiones médicas por los soldados heridos.
Varios cientos de militares ucranianos del colectivo LGBT y simpatizantes se manifestaron el domingo en el centro de Kiev para exigir más derechos y destacar el servicio prestado al país en la guerra contra Rusia.
Los soldados —muchos con parches de arcoíris y unicornios en sus uniformes— pidieron al gobierno que se les garanticen los mismos derechos que a las demás parejas. Describieron el acto como una marcha del orgullo, pero no tuvo el ambiente festivo de las de tiempos de paz, y se celebró bajo la lluvia y con una fuerte presencia policial por las amenazas de los contrarios.
El papel de los miembros del colectivo LGBT en el Ejército contribuyó a cambiar la actitud pública hacia las parejas del mismo sexo en un país socialmente conservador.
“Somos gente normal que lucha en igualdad con los demás, pero estamos privados de los derechos que los demás tienen”, dijo Dmitriy Pavlov, un soldado que utilizaba bastón para caminar.
En Ucrania no se reconoce el matrimonio o unión civil entre personas del mismo sexo. Si bien las relaciones consensuadas entre personas homosexuales fueron despenalizadas en 1991, está prohibido constitucionalmente el matrimonio igualitario desde 1996.
Los activistas piden reformas legales que permitan a las parejas homosexuales tomar decisiones médicas por los soldados heridos y enterrar a las víctimas de una guerra que dura ya más de dos años. Sostienen que la mejora de los derechos de la comunidad ampliaría las diferencias con Rusia, donde sus derechos están notablemente restringidos.
A la manifestación acudieron además personal de la embajada de Estados Unidos y de varias legaciones diplomáticas europeas en la capital ucraniana.
Los organizadores tuvieron problemas para organizar la marcha, luego de que las autoridades municipales rechazaron una petición para celebrarla en una estación de metro, y fue condenada por una de las principales ramas de la Iglesia ortodoxa ucraniana.
La Policía estableció un perímetro de seguridad en el centro de Kiev para mantener a los participantes alejados de una contramanifestación y, al final del acto, los condujo hasta una céntrica estación de metro.
Los asistentes a la contramanifestación, algunos con máscaras y pancartas contra el movimiento LGBT, marcharon hacia un monumento del centro en memoria de los soldados caídos.
Sin embargo, los manifestantes enfrentados coincidieron en un reclamo: aprovecharon para pedir a los países extranjeros que acudan en ayuda de Ucrania en su guerra con Rusia, coreando ”¡Armen a Ucrania ya!”.


Por Florencia O’Keeffe

Por Leandro Garbossa