La tormenta que golpeó severamente la zona central de la Argentina el sábado a la madrugada no fue un huracán y, en principio, no se registraron tornados, aunque esta posibilidad no es excluida por los expertos (ver aparte). Se trató de una tormenta severa con una amplio frente, que causó la muerte de 13 personas en Bahía Blanca y destrozos masivos en la zona central de la Argentina. Los meteorólogos explican que el choque de una masa de aire frío que avanzaba desde el sur con una masa de aire tropical con alta temperatura y humedad en el centro del país causaron el desastre.
Pero no se trató de un huracán y los radares no detectaron tornados, aunque no se puede descartar que los haya habido (ver nota). Es que existían las condiciones propicias para que se crearan. Argentina es luego de EEUU, la segunda región del mundo en cantidad de tornados por temporada, explican expertos del Servicio Meteorológico Nacional.
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La estructura colapsada del club de Bahía Blanca donde murieron 13 personas.
La interacción entre la masa de aire frío que llegaba desde el sur con una masa de aire de temperatura alta, humedad muy elevada y por lo mismo muy inestable, con las llamadas “cortantes” de viento (cambios bruscos de dirección de viento según la altura, generalmente en niveles medios de la atmósfera), crearon el escenario perfecto para la tormenta, explicaron desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
“No fue un huracán, sino de una zona frontal típica de estas latitudes”, explicó un especialista del SMN “No fue un huracán, sino de una zona frontal típica de estas latitudes”, explicó un especialista del SMN
“La semana pasada y hasta hoy, hubo tres sistemas de tormenta: los dos primeros afectaron más la zona del centro y el sur bonaerense, como Olavarría. El que comenzó a gestarse ayer fue el más fuerte, impulsado por el cambio en la masa de aire calurosa y húmeda con el aire más fresco proveniente de la Patagonia. Entre ambas masas hubo un contraste con cortantes de viento en las capas medias y bajas de la atmósfera, lo que hizo que se transformara en una línea de inestabilidad con muchas tormentas severas puntuales. Esto provocó situaciones peligrosas en Bahía Blanca, primero, seguido del AMBA, luego de cruzar toda la provincia de Buenos Aires”, explicó Lucas Berengua, meteorólogo del SMN. La tormenta también alcanzó a Santa Fe, Córdoba, San Luis y Entre Ríos.
Esa mayor peligrosidad estuvo asociada con la densidad poblacional y las estructuras edilicias y eléctricas, no tanto con la fuerza de la tormenta, según se indicó. Fue una tormenta severa “con ráfagas destructivas”, que fueron de más de 100 km/h, e incluso de más de 140 km/h, de acuerdo con los registros disponibles.
En el radar
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La destrucción de árboles y daños en los autos, una constante a lo largo de toda la zona central del país.
El amplio frente de tormenta se venía observando en el radar y, con esa información, desde la semana pasada se fueron difundiendo las alertas, un insumo vital para los organismos encargados de la protección civil. Desde el SMN repasaron que el área afectada ya se encontraba “bajo alerta naranja desde hacía varias horas”, con avisos a corto plazo, como se puede seguir en el sitio online de ese organismo.
El nivel naranja en el sistema de alerta temprana del SMN significa que hay que prepararse, no solo informarse (nivel amarillo) porque “se esperan fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente”.
Las alertas a corto plazo (tres horas) del SMN indicaban recomendaciones por tormentas fuertes con lluvias intensas y ráfagas en tres departamentos del centro/sur de la provincia de Santa Fe (San Martín, Castellanos y Las Colonias) y, a la misma altura, el departamento de San Justo en la provincia de Córdoba. Ayer aún faltaba información de daños en el interior bonaerense menos pobladas.
El Servicio Meteorológico Nacional actuó con antelación, emitiendo una alerta por tormentas severas. Esta alerta incluía la posibilidad de lluvias intensas, ráfagas fuertes y caída de granizo. Con el avance de las horas, el temporal se intensificó, y hacia las 4 de la mañana del sábado se reportaron ráfagas de viento de hasta 140 kilómetros por hora.
¿Fue entonces un huracán? El meteorólogo Eduardo Piacentini, experto en Química de la Atmósfera y cambio climático afirma: “Nos enfrentamos al paso de una línea de inestabilidad muy fuerte, debido a que la atmósfera estaba inestable desde hace varios días, seguida del paso de una zona frontal fría. Quizás fue más intenso que en ocasiones anteriores, pero esto suele ocurrir justo antes del verano en nuestra región y no es extraño que haya sucedido. No se trató de un huracán propiamente dicho, sino de una zona frontal típica de nuestras latitudes”. En el hemisferio Sur no se registran huracanes, salvo muy excepcionalmente, y en latitudes más bajas, como la costa brasileña.
La altura, una clave
Marcelo Madelón, meteorólogo y licenciado en Medio Ambiente, explicó al diario Clarín que “una tormenta con vientos de 140 kilómetros por hora no es normal. Mientras mayor es el grado de inestabilidad en la atmósfera, mayor la posibilidad de que esas tormentas alcancen mayor altura”. Esa altura es clave para las características de una tormenta. Madelón explica que “lo normal es que alcance unos diez kilómetros de altura, pero estas tormentas superaron los 14 o 15 kilómetros de altura. Ese desarrollo vertical genera una gran cantidad de agua y de granizo”. Y “cuando comienza a caer esa columna de agua se produce una corriente de aire descendente muy fuerte. Si la tormenta es demasiado severa puede convertirse, con un centro de baja presión abajo de ella, y comenzar a rotar los vientos y generar un tornado”.
En cuanto a las posibilidades de lo que pudo ocurrir en Bahia Blanca, mencionó dos: una tormenta severa o un tornado. “Había en ese momento un choque de masas de aire. Por un lado una masa de aire tropical que dio lugar a temperaturas muy elevadas en el centro y norte del país. Y el choque con una masa de aire frío procedente de la Patagonia, lo que dio lugar a que el grado de inestabilidad fuera muy elevado”.