Los precios del petróleo aumentaron casi el 40 por ciento en una semana y superaron los 100 dólares por barril por primera vez en más de tres años y medio, empujados por la guerra con Irán, que obstaculiza la producción y el transporte en Medio Oriente.
El precio del barril de crudo Brent, el referente internacional, se situaba en 108,19 dólares este domingo, lo que representa un aumento del 9,2 % en comparación con su precio de cierre del viernes, de 92,69 dólares, y una suba del 39,2 % con respecto al inicio de las cotizaciones de marzo, cuando costaba USD 77,74.
El West Texas Intermediate, el crudo ligero y dulce producido en Estados Unidos, se vendía a unos 107,06 dólares por barril. Eso es un 16,2 % más que su precio de cierre del viernes, de 90,90 dólares.
Los aumentos se produjeron después de que los precios del petróleo en Estados Unidos se dispararan un 36 % y los del Brent subieran un 28 % la semana pasada. Los precios del petróleo se incrementaron fuertemente a medida que la guerra, ya en su segunda semana, involucró a países y lugares que son cruciales para la producción y el movimiento de crudo y gas desde el golfo Pérsico.
Aproximadamente 15 millones de barriles de crudo —alrededor del 20 % del petróleo mundial— suelen transportarse cada día a través del estrecho de Ormuz, según la firma independiente de investigación Rystad Energy. La amenaza de ataques iraníes con misiles y drones prácticamente detuvieron a los petroleros que atraviesan el estrecho, que limita al norte con Irán, y que transportan petróleo y gas desde Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Qatar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán.
Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos recortaron su producción de petróleo a medida que los tanques de almacenamiento se llenan, pues tienen menor capacidad para exportar crudo. Irán, Israel y Estados Unidos también atacaron instalaciones de petróleo y gas desde que comenzó la guerra, lo que agravó las preocupaciones sobre el suministro.