El Papa Francisco declinó este sábado oficiar la Vigilia Pascual llevada adelante en Sábado Santo debido a un fuerte dolor en la rodilla que le impide estar parado por un período largo de tiempo.

Foto: AP Photo / Alessandra Tarantino
“Las noches de la guerra están surcadas por luminosas estelas de muerte”, dijo Francisco antes de recibir a una delegación ucraniana.
El Papa Francisco declinó este sábado oficiar la Vigilia Pascual llevada adelante en Sábado Santo debido a un fuerte dolor en la rodilla que le impide estar parado por un período largo de tiempo.
Así, uno de los ritos más largos y simbólicos de la tradición católica, en el que se celebra la espera de la resurrección de Jesús, en esta oportunidad tuvo que ser dirigido por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del colegio cardenalicio.
Francisco se mantuvo sentado en primera fila ante los cerca de 6.000 fieles que llenaron la basílica de San Pedro después de las restricciones por la pandemia de los últimos dos años y se limitó a simplemente leer la homilía y bautizar a siete adultos.
La ceremonia en cuestión comenzó con la bendición del fuego. Luego se encendió el cirio pascual y se marcó la vela con la inscripción de la primera y la última letra del alfabeto griego -alfa y omega- que simbolizan que Dios es el principio y el fin.
No se trató de la primera vez que el Pontífice debió ausentarse a una histórica celebración por la gonalgia, la enfermedad que que sufre en su pierna derecha desde hace meses: en los últimos días, también le impidió realizar los diferentes ritos que esta misma ceremonia conlleva después de los esfuerzos que hizo durante el Jueves y Viernes Santo.
Si se espera que Francisco esté presente este domingo de Pascuas dirigiendo la misa de Resurrección en la cual dará la bendición “Urbi et Orbi” desde el balcón de la logia central de la basílica de San Pedro.
En su homilía leída, el Papa pidió “gestos de paz” en medio de “los horrores de la guerra” e imploró llevar los ejemplos de Jesús “a la vida cotidiana: con gestos de paz en este tiempo marcado por los horrores de la guerra”.
“Con obras de reconciliación en las relaciones rotas y de compasión hacia los necesitados; con acciones de justicia en medio de las desigualdades y de verdad en medio de las mentiras. Y, sobre todo, con obras de amor y de fraternidad”, agregó Francisco en el mensaje que leyó en la basílica vaticana.
“Muchos escritores han evocado la belleza de las noches, iluminadas por las estrellas. Las noches de la guerra, en cambio, están surcadas por luminosas estelas de muerte”, criticó Jorge Bergoglio al leer su homilía frente a los 6.000 fieles según las estimaciones del Vaticano.
Antes de la celebración, Francisco se reunió “brevemente” con el alcalde de la ciudad ucraniana de Melitopol, Ivan Fedorov, y con tres parlamentarios del país, informó a Télam el vocero papal Matteo Bruni.
Fedorov y los parlamentarios habían acompañado al embajador ucraniano ante la Santa Sede, Andrii Yurash, a un encuentro con el secretario de Estado vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin, para mostrar el “aprecio” de su país por la decisión de la Santa Sede de cambiar un texto que se leyó en el Vía Crucis del viernes con referencias al conflicto que habían generado críticas de Kiev.
En particular, Ucrania se había molestado porque una mujer ucraniana y una rusa, que llevaron juntas la cruz en una de las estaciones, iban a leer un largo texto con referencias a la guerra y a la reconciliación entre los pueblos de las dos naciones.
Aunque mantuvo que ambas mujeres llevasen la cruz, el Vaticano cambió finalmente la meditación que debía leerse en este momento y optó por sustituirla por una oración que rezó que “ante la muerte, el silencio es la más elocuente de las palabras” y convocó a “que cada uno, en su corazón, rece por la paz en el mundo”.
Yurash y la delegación también presentaron al Vaticano “muchos detalles de la guerra”, según anunció el embajador vía Twitter.
El intendente y los legisladores además estuvieron presentes en la Vigilia en la Basílica y, en un momento no esperado, el Papa se dirigió a ellos y les dio “coraje”.
“En esta oscuridad que viven, señor intendente, legisladores, la oscuridad de la guerra, de la crueldad, todos rezamos por ustedes y con ustedes. Rezamos por tanto sufrimiento. Nosotros solo podemos darles nuestra compañía, nuestra oración, y decirles: coraje”, planteó Francisco. Luego, en ucraniano, les dijo “Jesús resucitó”.
El trasfondo de la relación Santa Sede-Ucrania pasa además por el rechazo de Kiev a una eventual reunión entre el Papa y el Patriarca Ortodoxo ruso Cirilo, considerado un aliado del presidente Vladimir Putin, y con quien Bergoglio ya se vio en enero de 2016 en el primer encuentro entre un pontífice y un líder ortodoxo en casi 1.000 años.
La reunión de los máximos líderes católicos y ortodoxos podría darse el 14 de junio en Jerusalén, una hipótesis rechazada por Ucrania, que considera el eventual encuentro un acercamiento muy grande del pontífice a un Cirilo que ha defendido la invasión al calificarla como una “guerra justa”, en oposición a la postura de la Santa Sede.


Por Mariano D'Arrigo
Por Javier Felcaro
