Quiero agradecer a la Municipalidad de Rosario, y en especial a Promufo, una ayuda y un crédito para microemprendedores que no llegan a cubrir las exigencias que los bancos piden para las personas que con un capital no muy grande quieren trabajar, y ver la forma de no vivir de un subsidio sino de un préstamo con mínimos y bajos intereses a largo plazo pero con un fin sustentable. También quiero felicitar al segundo grupo de micro-emprendedores de este año, a los profesores de la Universidad de Rosario, quienes brindan todo lo necesario para ayudarnos a que nuestros proyectos sean viables explicando en cada módulo su importancia y se puedan llevar adelante y devolver pensando en futuros microemprendedores. Por eso, gracias a todos; y una buena noticia: en Rosario dentro de las limitadas posibilidades y escasos recursos hay un plan para que la gente pueda desarrollar sus proyectos e insertarse en el mercado laboral.




























