Es difícil como paciente tomar la decisión de operarse de la columna cervical por más que amerite hacerlo en un tiempo prudencial para no seguir agravando el cuadro clínico. La medicina no es una ciencia exacta, de eso no hay ninguna duda; entonces ahí sí uno debe dar con el médico indicado para que no solamente le resuelva la cuestión médica, sino que también sepa contenerlo psicológicamente, que le hable de la vida y la muerte, de filosofía, y que ambos puedan expresar las contradicciones con los conflictos internos, que todos, en algún rincón de nuestro ser tenemos. Fue para mí reconciliarme con una manera de ver la medicina que comparto. Nunca, pero nunca, le di a un médico un abrazo y un beso ya en la primera consulta. Mi profundo agradecimiento a Coco, el doctor José María Vincenti, secundado por los notables profesionales, Pablo Vincenti, Guillermo Figallo y Carlos Bozzetti. También mi reconocimiento a todo el personal y una mención especial para enfermeros y enfermeras del Sanatorio Los Arroyos, que me hicieron más grata la estadía.

































