Lisandro Zeno deberá esperar sólo un poco más. El joven rosarino, que padece leucemia aguda tenía que recibir hoy un trasplante de médula ósea en el Hospital Austral de Pilar (Buenos Aires), pero los médicos decidieron realizarle una nueva colecta al donante brasileño, hoy en San Pablo, y por eso se pasó para mañana. Así lo confirmó anoche su hermano Lelio, a través de su cuenta de Facebook.
"Lichu está con todas las pilas, preparándose para el gran día del transplante. Hoy (por ayer) le recolectaron una primera parte de las células madres al donante brasileño, y los médicos decidieron hacer otra colecta el miércoles (hoy), por lo que pasaron el transplante para el día jueves", señaló Lelio minutos antes de las 19.
Y agregó sumamente esperanzado: "¡Sabemos que todo va a salir bien y tenemos todas las fuerzas del mundo! Gracias por los mensajes de apoyo y todo lo que hacen por mi hermano".
Según los profesionales, la espera será corta y el trasplante se realizará mañana.
Hace varios meses que Lichu viene preparándose para este momento. Este rugbier de Jockey Club y estudiante de medicina supo forjar su espíritu, esquivó obstáculos con una entereza admirable y tomó su batalla personal como una auténtica bandera de concientización colectiva.
Ya dejó atrás el diagnóstico, las quimioterapias, la necesidad de un trasplante y la agitada búsqueda de un donante compatible. Ahora, con la importantísima aparición del joven brasileño que donó su médula, sólo resta esperar un día más para comenzar con el tratamiento y custodiar el período de recuperación de Lisandro.
Lichu tiene una excelente predisposición y eso genera un horizonte cercano con signos positivos. Con enormes expectativas por parte de toda la familia y todos sus amigos.
El trasplante es un pasaje crucial, fundamental, determinante, para el que Lichu viene trabajando desde hace una semana en Buenos Aires. Ya atravesó un proceso de quimioterapia en el renombrado centro de salud de Pilar que le permitió "barrer y limpiar" su médula enferma, y que lo dejó totalmente preparado para recibir la médula del brasileño.
Por cuestiones de asepsia, desde ese momento los profesionales del Hospital Austral lo mantienen aislado, con cuidados especiales, para que no aparezca ningún tipo de inconvenientes. Los médicos y enfermeras lo están asistiendo con una gran consideración.
En ese marco de espera, Lisandro se enteró en los últimos días que el joven de San Pablo ya estaba cumpliendo con la donación de su médula en su ciudad de origen. Esa noticia otorgó un gran baño de tranquilidad para Lichu y todos los suyos.
Así, todo está presto. Mañana se realizará el trasplante que le cambiará la vida a este gladiador.
Según su entorno, Lichu exhibe su buen humor habitual y nunca abandona su sonrisa. Está tranquilo, lo notan contento y entusiasmado con lo que viene. Confiesa sentirse muy cómodo y contenido por los especialistas que lo acompañan permanentemente en el hospital.
Desde su habitación, con una de las mejores vistas al parque interior, transmite serenidad y confianza. Su ánimo, uno de los pilares en su agitada batalla, no manifestó variaciones de magnitud.
Si todo sale bien en la colecta de hoy, tal como aguardan los profesionales del Austral, mañana Lichu recibirá el trasplante. De allí en adelante tendrá que afrontar un proceso de internación de un mes, en el que permanecerá aislado.
Luego, si continúa su anhelada evolución y la nueva médula "prende", deberá encarar una recuperación de otro mes en algún lugar cercano al hospital, para poder llevar adelante los debidos controles con cierta facilidad.
De esta manera, Lisandro tiene por delante el procedimiento de implante de médula. El objetivo por el que tanto luchó, mañana se concretaría en un pretigioso hospital de Buenos Aires.