Los empleados de un local de insumos de electrónica habían llegado a un banco del microcentro para comprar unos nueve mil dólares, pero la operación no se concretó y cuando regresaban el dinero a su lugar de origen fueron asaltados. Sucedió cuando se detuvieron en un semáforo de San Juan y Cafferata y fueron sorprendidos por delincuentes que iban en moto. Uno de los ladrones se subió a la parte trasera del auto y, bajo amenaza de muerte con un arma de fuego, los obligó a conducir hasta la zona oeste. Una vez que llegaron hasta la intersección de Rioja y las vías del ferrocarril los hicieron bajar y el ladrón escapó con el coche y unos 40 mil pesos en efectivo.
Todo sucedió el lunes, alrededor de las 13. Sergio C., de 53 años; y Marcos B., de 24, son empleados de una empresa que comercializa insumos de electrónica ubicada sobre avenida Pellegrini al 1900. A esa hora de aquel día, los dos se desplazaban en un Fiat Adventure y tenían como misión retirar unos equipos de GPS de un local ubicado en Cafferata entre Marcos Paz y Mendoza. En ese comercio de barrio Echesortu, según contaron fuentes de la Unidad Regional II, les dieron 40 mil pesos para que compraran el equivalente en dólares.
Sergio C. y Marcos B. entonces se dirigieron al Banco Industrial de Santa Fe al 1200. En esa entidad no pudieron realizar la operación al parecer por falta de billetes. Lo cierto fue que los dos empleados se retiraron de la sucursal con la misma cantidad de pesos, con la intención de devolverlos al negocio de Echesortu. El viaje de regreso no tuvo inconvenientes hasta que las víctimas se detuvieron en el semáforo de San Juan y Cafferata.
Voceros policiales indicaron que Sergio y Marcos se detuvieron en ese lugar detrás de un trolebús de la línea K y en ese lugar fueron abordados por los asaltantes. Los delincuentes eran dos y se desplazaban en una moto. El hombre que iba como acompañante bajó, empuñando un arma de fuego y directamente se subió por la puerta trasera del Fiat. “Primero le dio un culatazo en la cabeza a Marcos B. y después se sentó en asiento trasero”, describió un vocero de la seccional 6ª, donde se llevan adelante las actuaciones por el caso.
En esa situación, con el hampón ubicado en el asiento trasero, las víctimas fueron obligadas a moverse hasta Rioja al 5000, donde se encuentran las vías del ex ferrocarril Belgrano. Ese sitio queda a un kilómetro y medio del lugar del asalto. Allí ambos fueron obligados a entregar no sólo el dinero sino también sus billeteras y teléfonos celulares. Finalmente el ladrón los hizo descender y se marchó con el auto y todo lo robado. El coche apareció luego en Santa Fe y Servando Bayo.l




































