El volcán de Pacaya hizo una nueva erupción hacia el final de la tarde de ayer, lo que alimentó la preocupación desatada anteanoche en el centro de Guatemala por la actividad eruptiva que dejó dos muertos, tres desaparecidos, 67 heridos y unas 800 familias damnificadas, informó una fuente oficial.
En Ecuador, casi al mismo tiempo, el repentino aumento de la actividad eruptiva del volcán Tungurahua, con fuertes explosiones y altas cantidades de ceniza y flujos ardientes, obligó a tareas de evacuación de cientos de personas de varias poblaciones de la zona, informó el instituto Geofísico.
El reinicio de la erupción del Pacaya obligó a la evacuación de urgencia de cientos de residentes de poblados como San Vicente de Pacayas y Calderas, cercanos al volcán.
Los hospitales de la zona debieron asistir a cientos de personas con afecciones respiratorias por las cenizas.
“El volcán Pacaya ha entrado en una nueva fase eruptiva similar a la del jueves, con explosiones y columnas de ceniza que alcanzan alturas de hasta los 1.500 metros que se desplazan de sur a norte a 18 kilómetros por hora”, agregó la fuente.
En la capital, donde viven cerca de tres millones de personas, se volvió a percibir la actividad volcánica al presentarse de nuevo la caída de arena que se combina con la lluvia propia del invierno.
El volcán Pacaya, ubicado a 26 kilómetros al sur de la capital, lanzó la noche del jueves una potente erupción que obligó al presidente Alvaro Colom a decretar un estado de calamidad en tres departamentos aledaños al coloso.
Las actividades escolares fueron suspendidas, tanto en escuelas públicas y en los colegios, como en universidades.
La erupción causó la muerte del periodista Aníbal Archila, quien se encontraba a casi 20 metros de las corrientes de lava cuando explotó el cráter, mientras que dos de sus camarógrafos lograron ponerse a salvo.
También se reportó la muerte del profesor de un colegio, identificado como Herber Gámez, de 22 años, que murió al caer de forma accidental del cuarto piso de un edificio cuando limpiaba las arenas lanzadas por el coloso.
Además, precisó que tres niños de entre 7 y 10 años continuaban desaparecidos desde anteanoche y 67 personas han resultado con golpes y fracturas.




































