Hace unos días leí una noticia que me dolió, como le debe haber pasado a muchísima gente. Un vecino, ó mejor dicho "una rata" de Empalme Graneros, asesinó a sus dos hijos de 3 y 5 añitos. Y digo, seguimos mirando para otro lado, total a mí no me pasó, ó por lo menos me pongo a pensar, ¿qué posibilidades tenían esas criaturas de defender su frágil vida? (obvio que ninguna), ¿qué mal pudieron hacer esos hermanitos para que les toque un asesino de padre? Esa mala persona tendrá un juicio, se le darán 10, 15 ó 20 años de cárcel, brindándole un lugar, comida, agua, tiempo de esparcimiento, ayuda psicológica, todo eso en alguna cárcel, que los organismos de derechos humanos se preocuparán para que esté lo mejor posible. ¿De dónde sale esa plata?, del bolsillo de los que queremos vivir dignamente, los que pagamos los impuestos, plata que preferiría fuera para los que no tienen, pero jamás para estas lacras que pululan entre nosotros. Una vez Su Giménez dijo "el que mata tiene que morir", muchos opinólogos de turno se le rieron y la defenestraron por los medios. Creo yo que muchos más, que no tenemos la posibilidad de opinar en medios masivos, podemos sentir lo mismo que la conductora de TV. Obvio que hay casos de muertes por defensa personal, eso ya sería otro tema, pero en asesinatos aberrantes y con la seguridad necesaria, con niños como víctimas, de torturas y muertes realizadas por estos animales, con el perdón de los animales, donde cada vez hay más, Me rehuso a pagar, para que el Estado, gaste 8000 pesos por mes en esas ratas.



































