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Masiva manifestación en Cataluña a favor de la independencia

El jefe del gobierno regional, Arthur Mas, advirtió a Madrid que tiene todo listo para celebrar el referéndum que rechaza.

Viernes 12 de Septiembre de 2014

Animados por Escocia, centenares de miles de personas tomaron ayer el centro de Barcelona exigiendo que el 9 de noviembre se celebre en Cataluña la consulta independentista que impulsa el Ejecutivo de la región española y que el gobierno de Mariano Rajoy considera ilegal. Dos multitudinarias columnas de manifestantes formaron una "V" en el centro de la ciudad del noreste de España entre consignas secesionistas, banderas independentistas catalanas y bajo el lema "9-N votaremos. 9-N ganaremos". La manifestación tuvo lugar justo una semana antes del referéndum en Escocia, que el secesionismo catalán confía en que le sea favorable en caso de una victoria del "sí" a la separación del Reino Unido. Esa consulta se celebra con acuerdo del gobierno del premier británico David Cameron. La guardia urbana estimó en 1,8 millón los participantes en la gran marcha de Barcelona.

La delegación del gobierno en Cataluña rebajó la cifra a entre 470.000 y 520.000 personas. Medio millón se había inscrito previamente en la protesta. La gran "V" se formó sobre la Gran Vía y la Avenida Diagonal, dos de las grandes arterias de la ciudad. Se recordaba así el año 1714, en el que el 11 de septiembre las tropas borbónicas de Felipe V tomaron Barcelona en la Guerra de Sucesión española. La caída supuso la abolición de las instituciones catalanas. Y cada 11 de septiembre, Cataluña lo recuerda con la Diada, su fiesta oficial. El año pasado, una cadena humana atravesó la región de norte a sur pidiendo el referéndum.

Ayer hubo caras conocidas entre los manifestantes, vestidos bajo el sol y el calor con camisetas rojas y amarillas, los colores de la bandera catalana. Se vio, por ejemplo, al jugador del Barça Gerard Piqué acompañado por Milan, el hijo que tiene con la cantante colombiana Shakira. "President, ponga las urnas", exigió al jefe del gobierno de Cataluña, Artur Mas, la presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, Carme Forcadell, coorganizadora de la marcha. Y es que Mas alarmó en las últimas semanas a los más independentistas al sugerir que no habrá referéndum en la región si lo veta el Estado español, como todo hace prever. Mas había asegurado ayer su compromiso con la consulta. Dijo tener "todo a punto" para celebrarla y pidió a Rajoy pararse a "escuchar el clamor de los que quieren votar para decidir su futuro político en un plano de entendimiento con los pueblos de España". "Si Escocia puede votar, ¿por qué no Cataluña?", se preguntó Mas.

Segura impugnación. Doble pregunta. En los próximos días, Mas espera convocar bajo el amparo de una ley regional esta consulta que constará de una doble pregunta: "¿Quiere que Cataluña sea un Estado? ¿Quiere que sea un Estado independiente?" Pero a diferencia del Reino Unido, el gobierno de Rajoy se opone firmemente a una consulta y piensa impugnarla ante la Justicia porque, en su opinión, vulnera la Constitución de 1978, que consagra la "indisoluble unidad de la nación española". El porcentaje de catalanes a favor de la secesión no está claro. Los sondeos van desde el 35 al 55 por ciento.

Horas después de la multitudinaria marcha en Barcelona, en Tarragona, otra de las grandes ciudades de Cataluña, se manifestaron opositores al referéndum partidarios de la unidad de España, entre ellos miembros del Partido Popular (PP) de Rajoy. La policía catalana cifró en unos 3.500 los asistentes.

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