Ibarlucea se encuentra a tan sóolo 7 kilómetros de Rosario, a la vera de la ruta 34. Es un pueblo olvidado. Falta agua corriente, gas natural, cajero automático, internet, siendo pocos los celulares que proveen alguna señal de telefonía. La energía eléctrica se suministra desde la localidad de Capitán Bermúdez que cuando quieren nos dejan sin luz. Sus varios presidentes comunales han hecho poco y nada por las personas que allí vivimos. En poco tiempo la población se extendió hacia la ruta 34s que une las localidades de Ibarlucea y Granadero Baigorria. Esta zona está desprovista de los servicios que enumero al principio de esta nota. Además existe en el cruce de esta ruta provincial, el canal Ibarlucea en el cual los camiones atmosféricos descargan las aguas servidas de los pozos negros de Rosario y aledaños. Desde cierta distancia se alcanzan a sentir los olores fétidos que traen los vientos, llevando la contaminación a todo el éjido urbano. Es probable que hacia el 2020 logremos concretar los deseos de un mejor bienestar para la población, si la clase dirigente que nos rodea se pone las pilas y obra de acuerdo a las circunstancias y a los tiempos.




































