Argentina tiene un arranque arrollador en la Copa del Mundo aquí en Estados Unidos. Jugó dos partidos, ganó ambos, anotó cinco goles y no recibió ninguno. Las matemáticas le cierran al equipo de Lionel Scaloni, más allá de los ajustes lógicos que quedan pendientes para cuando los rivales que estén enfrente sean de élite, como lo es la propia Scaloneta. Uno de los temas a corregir es la efectividad y puntería de los centrodelanteros, una función clave que debe estar bien cubierta para llegar lejos en la competencia. De ellos se requiere al menos una mínima cuota de gol. Hay material para que ello ocurra. Se les tiene que abrir el arco.
Hasta acá el dueño albiceleste de todos los goles, los récords y los flashes en este Mundial es Lionel Messi, autor de tres goles en el estreno ante Argelia en Kansas City y de dos perlas en el triunfazo ante Austria en Dallas, para sellar la clasificación a los 16avos de final.
Messi hizo todo, siempre con la compañía del resto, y le erró al arco una sola vez, que fue en el penal que falló ante los austríacos. Lo demás fue un repertorio casi perfecto del rosarino cuando quedó frente al gol, incluso siendo astuto para capturar rebotes y forzar segundas jugadas en su hambre de red implacable.
Un Messi siempre en la zona de gatillo
A favor de Messi juega que casi todos los pases en la zona de gatillo lo buscan a él, lo que está correctísimo porque es el que casi nunca perdona y agita las redes con una naturalidad abrumadora. Dicho esto, ¿qué pasa con los 9 del equipo?
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El centrodelantero que arrancó de titular en ambos partidos fue Lautaro Martínez, el atacante de Inter de Italia. Su participación es irreprochable desde la entrega, la lucha, la presión en la salida y el desgaste chocando contra los marcadores centrales.
Para corregir
Julián Álvarez ingresó desde el banco en los dos primeros encuentros, para jugar al lado de Messi.
Lo que debe corregir el atacante exRacing es la caridad para encontrar mejor los espacios y la velocidad para la resolución de las jugadas cuando tiene el remate disponible. En este aspecto se lo notó flojo en ambos partidos, más allá de que hizo el trabajo sucio para desgastar a los zagueros rivales. Su rol es clave, incluso lo fue en el Mundial de Qatar, donde no se anotó en la red.
La Araña tampoco estuvo fino
Mientras que el otro centrodelantero que pisó la cancha en el Mundial es Julián Álvarez, que tomó la posta de Lautaro en los segundos tiempos ante Argelia y Austria. Y el exatacante de River tampoco estuvo fino en los metros finales, más allá de que siempre suma en el juego asociado para la generación de riesgo ofensivo.
Demás está decir que Julián es uno de los mejores delanteros del mundo y una pieza clave para la selección. Es un dato a tener en cuenta que llegó a la concentración con una dolencia en el tobillo, pero que logró superarla y ahora está apto para jugar.
Hay que decir que, mientras se juega el Mundial, el entorno de Julián Álvarez define su futuro. Dejaría el Atlético de Madrid para pasar a otro equipo de primerísimo nivel, entre los que figuran el Barcelona, Arsenal y PSG, habiendo quedado relegado el Real Madrid. El jugador busca focalizarse sólo en la pelota y la selección necesita su desequilibrio. En la consagración de Qatar 2022, Julián anotó cuatro goles: Polonia, Australia y dos a Croacia.
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El Flaco López espera que le aparezca una chance cuanto antes. Podría sumar minutos el sábado ante Jordania.
El Flaco López espera su chance
Mientras que el otro atacante de área de Argentina es José Manuel López. El Flaco espera su debut mundialista y tal vez pueda tenerlo este sábado, a las 23, ante Jordania en Dallas, donde la selección jugará ya clasificada a los 16avos de final.
El delantero de Palmeiras tiene una técnica excelente y no se queda esperando que la pelota le llegue al área; al contrario, retrocede para asociarse y su fuerte es penetrar de frente y con el balón dominado. Es una buena opción de recambio y, si adquiere confianza, puede ser un aporte clave para la selección.
Estos son los tres delanteros definidos con los que cuenta Scaloni. Y se esperan los gritos de ellos. Los tres tienen capacidad y pergaminos para poder marcar la diferencia y asociarse a Messi en el rubro más difícil del fútbol: el gol.
Ahora viene un partido para tomar confianza, como es el de este sábado ante Jordania en Dallas y luego será otra vez la hora de la verdad. Porque por los 16avos de final la Scaloneta irá a Miami, el viernes 3 de julio, para jugar a todo o nada ante el segundo del grupo H, que se definirá este viernes, con los cruces atrapantes entre España (4 puntos) frente a Uruguay (2) y con Cabo Verde (2) contra Arabia Saudita (1). De aquí saldrá el próximo rival argentino en el camino de otro sueño mundialista.