La danza de candidaturas, frentes y contrafrentes para los comicios a concejal está lejos de detenerse. Los rumores y las negociaciones paralelas son una constante por estas horas en el Frente Progresista, que es oficialismo en Rosario y deberá garantizar una victoria para que los dos últimos años de gobierno de Mónica Fein no sean trabados por nubarrones de ingobernabilidad.
Al darse como potencialmente segura a la nómina encabezada por Miguel Angel Cappiello y seguida por Carlos Comi, Daniela León y Enrique Estévez (hijo de Guillermo Estévez Boero), otros sectores del frentismo —e incluso del socialismo— flexibilizan los horarios de trabajo, consumen litros de café y bosquejan escenarios paralelos.
En verdad, las ambulancias políticas que tratan de recoger y auxiliar a los heridos de las listas son un clásico cada vez que se acercan las fechas de cierre de nóminas. También son usuales las magnificaciones de rupturas o candidaturas paralelas como factor de peso negociador.
Lo que responde a una verdadera y flamante idea buscando nuevos consensos es el ofrecimiento que el sector de Jorge Boasso y María Eugenia Schmuck le hizo a Miguel Zamarini, presidente del Concejo Municipal, para que ese sector —enrolado a su vez en torno a Rubén Giustiniani— se incorpore en una nómina a concejal.
"Nos hemos reunido con la intendenta municipal, Mónica Fein, a quien le expresamos la intención de mantener la banca que nuestro espacio tiene en el Concejo y cuyo mandato expira en diciembre próximo", afirmó el titular del Palacio Vasallo. "Por otro lado, estamos en conversaciones con todos los espacios que conforman el Frente Progresista Cívico y Social, ante la inminencia del cierre de las listas electorales", admitió el dirigente.
De acuerdo a lo que trascendió cerca de Zamarini, el sector mantiene conversaciones con el GEN, el Partido Demócrata Progresista y con corrientes que forman parte de la Unión Cívica Radical.
Consultado por las reuniones mantenidas el viernes con el sector encabezado por Boasso y Schmuck, Zamarini dijo: "Nosotros estamos dispuestos a conversar con todas las fuerzas políticas que formen parte del Frente Progresista".
De acuerdo al resultado de las negociaciones, se decidirá si Boasso encabezará su lista por afuera o por adentro del conglomerado. "Es verdad. Si logramos incorporar a sectores del socialismo, al GEN y a otras referencias seguramente decidiremos competir por adentro. Sería muy bueno para el Frente Progresista tener una elección de ese tipo en las primarias", reveló alguien que participó del encuentro con Zamarini.
Desde la lista oficial, que será encabezada por Cappiello, no se muestran sorprendidos por la movida hacia un contrafrente, pero aseguran que los movimientos están destinados "a encontrar espacios que hasta ahora no consiguieron en nuestra nómina, hay operaciones a la vista", al hacer referencia a al sector de Zamarini, al GEN y al PDP.
Las negociaciones entre unos y otros seguirán hasta el mismísimo momento en que tengan que presentarse las listas al Tribunal electoral: el 2 de junio para el reconocimiento de alianzas y el 7 de junio para la inscripción de candidatos.