El programa de reconversión de la recolección informal de residuos con tracción a sangre por alternativas de reinserción laboral para los carreros registró hasta ayer a unos 210 inscriptos de 1.500 relevados por el propio municipio. El plazo para elegir entre 5 opciones para entregar el caballo por bicicletas o bien realizar una capacitación en oficios vence el 30 de este mes.
La convocatoria lanzada en febrero por la intendenta Mónica Fein a través del programa Andando busca promover una alternativa laboral a la tracción animal, reemplazándola por vehículos alternativos (carro manual o bicicleta con carro complementario).
Según había indicado la propia jefa comunal, el proyecto pretende alcanzar a toda la población carrera, llegando al 100 por ciento de las casi 1.500 familias involucradas en la actividad, con una inversión superior a los 8 millones de pesos, a ejecutarse durante este 2015.
Hasta hace un mes, el Ejecutivo había recibido en forma voluntaria unos 100 equinos dedicados a la recolección informal. Y finalizado el plazo de inscripción, la Unidad de Protección Animal tendrá a su cargo a los caballos que se hayan entregado.
A cambio, el programa Andando ofrece propuestas de cooperativismo para tareas de higiene urbana y mantenimiento general en la ciudad o el cambio del equino por bicicletas con carros complementarios o carros manuales, trabajos en huerta de agricultura urbana o capacitaciones en oficios.
Escaso. La inscripción en el predio de la ex Rural de 27 de Febrero y Oroño había comenzado el 6 de marzo con una fecha límite que expira este 30 de abril.
Hasta ayer, el municipio había registrado unos 210 inscriptos, de los cuales 120 ya eligieron en qué y cómo reinsertarse laboralmente.
Apenas había arrancado la inscripción en la ex Rural las marchas de un sector de los carreros marcaron la oposición y la negativa al programa. Recolectores con carros a caballo de Vía Honda, La Lagunita, La Cariñosa y Empalme Graneros se movilizaron hasta el Palacio de los Leones para insistir con una frase: “Queremos seguir trabajando”.
Fueron las mismas familias que resisten la puesta en marcha de la ordenanza votada y aprobada en 2010 por amplia mayoría del Concejo Municipal. Pero al igual que en otras reuniones con las autoridades de la Intendencia, se encontraron con la misma respuesta: la ratificación del programa y la oferta de un futuro laboral sin tracción a sangre.
Entre las quejas de los carreros “rebeldes” resonó la imposibilidad de trasladar el tonelaje de residuos recuperables y reciclables en una bicicleta.
Hasta ayer, la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana no preveía una prórroga al cierre de inscriptos, pese a la escasa adhesión que despertó entre los grupos y familias que se dedican a la actividad.
Quienes sí celebraron la iniciativa fueron los trabajadores nucleados en Cartoneros Unidos. Según habían indicado sus voceros a este diario, la medida permitirá desactivar “la mafia, el lucro con los pobres y el maltrato que existe por personas que venden a 7 mil pesos o alquilan a 500 pesos por semana los caballos a personas desesperadas a las que no les queda otra”. La cooperativa señaló la existencia de un “submundo” que mueve apuestas, cinchadas y hasta carreras clandestinas de equinos.

































