A diferencia, no ya de Europa, sino de algunos paises latinoamericanos, llámense Chile, Uruguay, Paraguay, Colombia o Brasil, entre otros, la izquierda y la derecha intercambian sus políticas en el gobierno que les toque presidir, pero sin dejar de rescatar lo bueno de cada uno y manteniéndolo a pesar de su distinto giro político. Lamentablemente, acá nosotros no podemos por ahora hacer lo mismo, pues tenemos todavía, a pesar de 30 años de democracia, a una izquierda muy resentida y a una derecha demasiado autoritaria que en vez de rescatar lo bueno de cada una de ellas, siempre termina sobresaliendo lo malo y no pudiendo concretar políticamente una sana continuidad conforme al veredicto de las urnas. Es decir, no se puede hacer el pase político en el gobierno conservando lo bueno hecho por el anterior, y de acuerdo al voto del pueblo. Pues ninguna de las dos fuerzas políticas todavía están a la altura de las circunstancias, es decir gobernar rescatando lo bueno de la otra fuerza. Es una verdadera lástima; así nos costará muchos años lograr una democracia estable y madura.

































