Tres compañías presentaron ofertas en la licitación internacional para el dragado y balizamiento de la hidrovía Paraná–Paraguay, una ruta estratégica por la que circula cerca del 80% del comercio exterior argentino y de países de la región. Las firmas interesadas en operar la Vía Navegable Troncal son Jan De Nul NV, Deme y DTA Engenharia.
El gobierno nacional completó este viernes la apertura de sobres del proceso licitatorio para la concesión del sistema, que contempla su gestión por parte de un operador privado. Se trata de una de las infraestructuras logísticas más relevantes del país, clave para el transporte de granos, derivados y otras exportaciones.
Tras la apertura de sobre, el ministro de Economía, Luis Caputo, publicó en la red social X: "Se han presentado 3 oferentes. Todas son empresas de capitales 100% privados y de origen internacional, que están dispuestas a realizar un inversión estimada de 10 mil millones de dólares en nuestro país, para los próximos 25 años".
Jan de Nul es una compañía de origen belga especializada en obras de ingeniería marítima y fluvial, y es la actual operadora del sistema. la empresaDeme, también de Bélgica, suma décadas de trabajo en el desarrollo y modernización de canales navegables, y ha intervenido en obras en Europa, Asia, América y África. La brasileña DTA Engenheria se especializa en servicios de dragado, ingeniería portuaria y desarrollo de infraestructura fluvial en América del Sur.
La concesión tendrá un plazo de 25 años a partir de la firma del contrato, con la posibilidad de una prórroga adicional de hasta el 20% del período original. Según lo establecido en los pliegos, el adjudicatario deberá realizar inversiones por u$s425 millones durante los primeros seis años de operación. El esquema tarifario contempla un sistema de bandas: el recupero de la inversión se fijó en un 12% para la tarifa máxima y en un 6% para la mínima.
El actual proceso busca superar el fallido intento licitatorio de comienzos de 2025, que terminó naufragando en medio de denuncias de los oferentes, la presentación de una sola propuesta y cuestionamientos de organismos de control. Tras ese episodio, la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables reinició la convocatoria con cambios en los pliegos y mayor supervisión institucional.
Sobre la apertura de sobres y la presentación de tres oferentes, el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, subrayó: “Que haya competidores es importante”. También destacó la importancia de que en algunos años los puertos van a tener más calado y se bajaran los costos.
Durante la inauguración de la nueva línea de molienda en la planta de Dreyfus en Timbués, Juan José Blanchard, CEO para Latinoamérica de LDC, consideró que si un barco no tiene la necesidad de completar carga en Bahía Blanca o en Brasil “será muy importante para proyectar a Argentina al mundo y para darle más potencia al agro argentino”. En ese sentido, resaltó: “Si un barco sale lleno desde Rosario se podrían volcar unos 15 mil pesos más al productor por tonelada”.
Los pliegos de la licitación
Durante 2025, la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables convocó a mesas de trabajo con empresas que operan en la vía, productores, exportadores e importadores, representantes de países limítrofes, gobiernos provinciales y cámaras empresarias y sindicales. A partir de esos encuentros, los equipos técnicos elaboraron el pliego licitatorio incorporando diversas propuestas surgidas de esas instancias.
Entre los principales puntos del documento, se destacan el aumento de la profundidad de navegación a 40 pies, la obligación de invertir en tecnología para mejorar la seguridad y la navegación —incluyendo sistemas de control contra el narcotráfico—, la incorporación de Entre Ríos al sistema de la hidrovía, la creación de un órgano de monitoreo público-privado por 25 años y una reducción de costos tarifarios superior al 10% en dólares respecto de los valores actuales.
Tras el fracaso del proceso licitatorio anterior, el gobierno solicitó a Naciones Unidas auditar cada etapa del nuevo procedimiento con el objetivo de garantizar su transparencia. El organismo aportó estándares y buenas prácticas internacionales y elaboró un informe de más de 100 páginas en el que concluyó que el pliego reúne condiciones técnicas sólidas y niveles de transparencia adecuados, además de señalar que al menos ocho empresas a nivel global cuentan con capacidad para participar.
En noviembre pasado se realizaron dos audiencias públicas: una dirigida a organizaciones ambientalistas y otra de carácter informativo abierta a la ciudadanía. En paralelo, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación inició recientemente el proceso para conformar el Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal, un organismo reclamado por usuarios y gobiernos provinciales, entre ellos Santa Fe.
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Para el complejo agroexportador —principal usuario de la vía— el acondicionamiento de la hidrovía resulta estratégico. El dragado del río Paraná dispuesto durante la década de 1990 es considerado uno de los hitos que impulsaron la expansión del agro argentino, facilitando la instalación de puertos y plantas industriales y multiplicando el volumen de carga transportada.
Sin embargo, el sistema involucra a muchos más actores. La hidrovía es clave para la industria, la actividad portuaria, la logística fluvial, la industria naval y las economías regionales, además de constituir un eje de integración para el interior del Cono Sur, conectando regiones de Argentina con Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay.