Un hombre fue condenado a nueve años de cárcel por el asesinato de Mario Lorio, perpetrado en 2023. Alexis García, de 29 años, fue sentenciado por homicidio con dolo eventual ya que el tribunal consideró que no tuvo intención de matar a su vecino.

La fiscalía había pedido 18 años pero el tribunal oral lo condenó por homicidio con dolo eventual, es decir que no tuvo intención directa de causar la muerte de la víctima
García fue condenado en un juicio oral realizado en el Centro de Justicia Penal (CJP).
Un hombre fue condenado a nueve años de cárcel por el asesinato de Mario Lorio, perpetrado en 2023. Alexis García, de 29 años, fue sentenciado por homicidio con dolo eventual ya que el tribunal consideró que no tuvo intención de matar a su vecino.
La fiscal Marisol Fabbro había pedido una pena de 18 años de cárcel por homicidio simple para García. Sin embargo, según se dio a conocer desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA), los jueces de primera instancia Eleonora Verón, Nicolás Vico Gimena y Gustavo Pérez de Urrechu consideraron que el acusado actuó con dolo eventual, es decir que se representó la posibilidad de causar daño a su vecino, pero no tuvo la intención directa de causar su fallecimiento.
El crimen de Lorio se desencadenó la tarde del 12 de marzo de 2023. Sobre las 16, García fue hasta la casa de la víctima en el pasaje Ancón al 3400 y le golpeó la puerta a los gritos requiriendo que saliera. Apenas el hombre de 43 abrió la puerta de su casa, el acusado le pegó una patada en el estómago que provocó que cayera al suelo.
Una vez que Lorio quedó en el piso, García siguió golpeándolo con patadas en la cara e incluso le pisó la cabeza contra el suelo. En un momento aparecieron en escena familiares de la víctima que le pidieron que no le pegara más y comenzaron a pedir ayuda. Entonces el acusado se fue hacia su casa ubicada a unos metros.
Lorio fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) donde le diagnosticaron un traumatismo encéfalo craneal grave. Luego fue derivado al Sanatorio Laprida, donde agonizó durante cinco días hasta morir el 17 de marzo de ese año en horas de la tarde.



Por Martín Stoianovich

