Las ventas en supermercados volvieron a retroceder en julio y dieron otra señal de debilidad del consumo. A precios constantes y en la medición desestacionalizada, registraron una caída del 0,7% respecto de junio, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato contrastó con la evolución de los otros dos grandes canales comerciales relevados por el organismo: los autoservicios mayoristas crecieron 1,2% mensual y los centros de compras avanzaron 0,5%.
La baja mensual de los supermercados se sumó a un retroceso del 2,1% frente a julio de 2025, mientras que en los primeros siete meses del año las ventas acumularon una contracción del 2,7%. Además, el índice de tendencia-ciclo disminuyó 0,2% respecto de junio, reforzando la señal de estancamiento que atraviesa el sector.
La evolución mensual muestra, además, un desempeño irregular durante 2026. Luego de subir 2,2% en diciembre de 2025, las ventas desestacionalizadas de supermercados cayeron 0,8% en enero, bajaron otro 0,6% en febrero y retrocedieron 0,5% en marzo. En abril registraron una recuperación del 0,4%, en mayo avanzaron 2,1%, pero en junio volvieron a caer 2,8% y en julio cedieron otro 0,7%. De esta manera, las ventas acumulan dos meses consecutivos de caída en la comparación mensual.
El comportamiento fue diferente en los autoservicios mayoristas. Allí, las ventas a precios constantes crecieron 1,2% respecto de junio, aunque permanecieron 1,1% por debajo de julio de 2025 y acumularon una contracción del 2,7% en los primeros siete meses del año.
Los centros de compras también consiguieron mejorar frente al mes anterior. Las ventas desestacionalizadas aumentaron 0,5% mensual en julio. En este caso, además, el resultado interanual fue positivo: crecieron 1,9% respecto de julio de 2025. Sin embargo, en el acumulado enero-julio todavía mostraron una caída del 2%, según detalla el informe del instituto estadístico.
La facturación
Además, en el informe de supermercados se destaca que a precios corrientes, es decir, sin descontar el efecto de la variación de precios, las ventas alcanzaron en julio los $2,59 billones, un incremento nominal del 25,8% frente al mismo mes del año anterior. Sin embargo, el índice de precios implícitos de las ventas aumentó 28,5% interanual, por encima del avance de la facturación nominal.
Entre los rubros, las mayores subas nominales se observaron en carnes, con un incremento interanual del 39,5%; verdulería y frutería, con 30,6%; bebidas, con 27,7%; y lácteos, con 25,6%. En cuanto a la composición de las ventas, almacén concentró el 28% del total, seguido por carnes, con el 14,3%; artículos de limpieza y perfumería, con 12,7%; y lácteos, con 11,5%.
El informe del Indec también permite observar cómo se pagaron las compras. La tarjeta de crédito volvió a ocupar el primer lugar y explicó el 41,9% de la facturación.