La balanza del comercio exterior de servicios registró un déficit de u$s 11.233,6 millones en 2025, el más alto desde que se llevan registros. A este resultado se llegó por la diferencia entre exportaciones por u$s 18.038,8 millones en 2025 e importaciones por u$s 29.272,4 millones. El desequilibrio de este sector absorbió casi la totalidad del superávit generado por el comercio exterior de bienes.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe analizó la evolución del comercio exterior de un rubro que es muy relevante pero que, al no estar integrado al paquete de estadísticas tradicionales, suele tener poca presencia en el análisis macro.
Los datos de importaciones de servicios representan los egresos por servicios prestados por parte de no residentes a residentes de Argentina, y forman parte de la cuenta corriente de la balanza de pagos del país. Entre sus componentes más relevantes se encuentran los rubros de viajes, transporte, servicios de telecomunicaciones, informática y de información, y otros servicios empresariales.
Las exportaciones de servicios representan los ingresos de divisas por estos mismos servicios prestados por residentes argentinos a residentes del resto del mundo.
Evolución procíclica
La evolución del comercio exterior de este sector es procíclica. Tanto exportaciones como importaciones de servicios crecen en las etapas expansivas de la actividad económica nacional y disminuyen en las etapas recesivas. Pero del análisis de la serie histórica se extraen algunas particularidades.
Las exportaciones se estancaron a partir de 2011, con una tendencia creciente muy tenue una vez superado el periodo de restricciones por la pandemia. En cambio, las importaciones presentan una tendencia al alza, lo que genera una creciente salida neta de dólares por esta vía en la última década.
El estudio destacó que los procesos de liberalización del comercio exterior iniciados en 2016 y en 2024 coincidieron con expansiones notorias en las importaciones de servicios, sin ser contrarrestadas en la misma magnitud por parte de las exportaciones.
Déficit crónico
La balanza de servicios de Argentina es históricamente deficitaria, independientemente de la fase del ciclo económico. Pero esta brecha negativa, lejos de corregirse, se profundizó en los años recientes. Durante 2025 registró un saldo negativo de u$s 11.233,6 millones, explicado por u$s 18.038,8 millones de exportaciones frente a u$s 29.272,4 millones de importaciones. Este resultado representa un desbalance récord y equivale a la sumatoria de los desequilibrios acumulados en conjunto en los dos períodos precedentes: u$s 6.039,9 millones en 2023 y u$s 5.749,9 millones en 2024.
En 2024 el superávit comercial de productos físicos fue de u$s 18.927,6 millones, lo cual permitió alcanzar un saldo neto de u$s 13.177,7 millones cuando se integra en el análisis el déficit de servicios. En 2025 la dinámica fue la misma pero el flujo de divisas netas se neutralizó. El saldo a favor en la balanza de bienes se moderó a u$s 11.320,1 millones y fue absorbido casi en su totalidad por el sector servicios. Como resultado, el saldo comercial total se sitúo en apenas u$s 86,5 millones.
Impo y expo
El intercambio de servicios creció de u$s 12.800 millones promedio por año en 1994, a u$s 47.300 millones en la actualidad, lo que implica un alza del 269,5%. En el mismo período, la participación del sector servicios sobre el comercio total se mantuvo relativamente estable, explicando entre el 17% y 23%.
El intercambio de servicios en Argentina con el resto del mundo se concentró en un núcleo reducido de categorías durante 2025.
En la matriz de ingresos, el rubro “Otros servicios empresariales” se consolidó como el principal componente, representando el 35,8% del total. Fue la única categoría que generó un ingreso neto significativo de divisas, en torno a u$s 2.450,7 millones. Le siguieron los viajes (26,7%) y los servicios de telecomunicaciones, informática y de información (15,7%). Transporte se ubicó en cuarto lugar, con una participación del 13,6%. Los economistas de la Bolsa subrayaron que esta configuración “refleja una oferta exportable traccionada por servicios vinculados al conocimiento y la tecnología, los cuales explican más de la mitad de las divisas generadas por el sector”.
Las categorías principales de los servicios importados coinciden con las partidas destacadas en los ingresos, aunque con una jerarquía diferente. Viajes constituyó el elemento central (40,1% del total) y registró el mayor egreso neto de divisas (-u $s 7.220,7 millones). Transporte participó con el 20,7%. El resto de la matriz se completó con “Otros servicios empresariales” (13,9%), servicios de telecomunicaciones, informática y de información (8,4%), cargos por propiedad intelectual (7%), y resto de categorías (5,6%). Esta composición refleja, señalaron los investigadores, una demanda de servicios externos “concentrada en la movilidad y la logística internacional”.