La actividad económica argentina volvió a mostrar señales de mejora en noviembre, de acuerdo con el último informe del Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG) elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario y la Bolsa de Comercio de Santa Fe. El indicador registró una variación mensual positiva del 0,2%, mostró así el segundo avance consecutivo luego de un período de contracción entre marzo y septiembre. En la comparación interanual, el nivel de actividad se ubicó un 0,8% por encima del registrado en igual mes del año anterior.
Sin embargo, la última medición se ubica un 1,5% por debajo del máximo relativo que se sitúa entre febrero y abril de este año.
En noviembre, cinco de los diez indicadores que conforman el ICA-ARG tuvieron variaciones positivas, entre los que se destacan el Avance Mensual de Labores Agrícolas, sumado a un repunte en la actividad industrial y en la Recaudación Nacional. Entre las negativas sobresale el deterioro de las importaciones y la caída persistente en el empleo registrado, en los patentamientos de vehículos y en las ventas minoristas.
El comportamiento sector por sector
El desempeño mensual estuvo explicado principalmente por el comportamiento del sector agropecuario. El avance mensual de las labores agrícolas creció 5%, impulsado por el progreso de la cosecha de trigo y por una mayor superficie sembrada. Este componente volvió a ubicarse entre los de mayor incidencia positiva dentro del índice general, consolidando su rol como uno de los principales motores de la recuperación reciente.
La producción industrial registró una variación mensual positiva del 0,4%, cortando una secuencia de ocho meses consecutivos de caídas. Sin embargo, en la comparación interanual continúa mostrando una contracción del 4,1%, lo que evidencia que la mejora reciente aún no logra revertir el deterioro acumulado a lo largo del año.
En el caso de la actividad de la construcción, el indicador mostró una caída mensual del 0,2%, aunque mantiene un crecimiento interanual del 3,1%, reflejando un nivel de actividad superior al del año previo, pese a la desaceleración observada en los últimos meses.
Las ventas minoristas volvieron a retroceder, con una baja estimada del 0,9% mensual, acumulando así ocho meses consecutivos de variaciones negativas. En términos interanuales, se estima que la contracción alcanzó el 4,8%. En línea con este comportamiento, los patentamientos de vehículos registraron una caída mensual del 2,3%, aunque en la comparación interanual mostraron un incremento del 13,5%, explicado por la baja base de comparación del año anterior.
En el frente laboral, el empleo privado registrado presentó una disminución mensual del 0,04%, con una caída interanual del 0,7%. No obstante, la tasa de entrada al mercado laboral mostró una suba mensual del 2,2% y un aumento interanual del 20,5%, señal de una incipiente recomposición en los flujos de ingreso al empleo formal. Por su parte, la remuneración bruta total del sector privado registrado exhibió una variación positiva del 0,4% mensual y del 2,4% interanual, marcando el tercer incremento consecutivo.
En materia fiscal, la recaudación nacional creció 0,7% mensual, impulsada principalmente por los impuestos internos, aunque en la comparación interanual se mantuvo en terreno negativo con una caída del 6,6%. Finalmente, las importaciones totales registraron una baja mensual del 1,4%, aunque continúan mostrando una variación interanual positiva del 6,8%, reflejo del repunte observado durante la segunda mitad del año.
Perspectivas de las Bolsas
Finalmente, el Índice Compuesto Líder de Actividad de Argentina (ILA-ARG) tuvo una variación positiva en noviembre, del 0,1%, mientras que la comparación interanual arroja una contracción del 1,7%. Este indicador configuro un máximo relativo en febrero de 2025, confirmando ese período contractivo marcado por el ICA-ARG en los meses subsiguientes. De esta manera, se destaca que la excesiva volatilidad en los mercados y en variables como el tipo de cambio y las tasas de interés, sumado a la incertidumbre política de un año electoral, tuvieron un impacto negativo significativo en los indicadores que operan en función de expectativas.
“A pesar de este escenario contractivo, en los últimos meses fue mejorando la cantidad de series líderes con desempeño positivo: mientras que en agosto sólo dos de los doce indicadores componentes del ILA-ARG tuvieron variación mensual positiva, este número fue de cuatro en septiembre, cinco en octubre y siete durante la última medición. Entre los de mayor aporte positivo en noviembre se destacan los índices bursátiles, el índice de confianza al consumidor y el índice de tipo de cambio real multilateral”, resalta el informe.
En rigor, desde las Bolsas subrayaron que “en los últimos dos meses, las mejoras registradas tanto en el ICA-ARG como en el ILA-ARG permiten vislumbrar un panorama más optimista para la economía argentina”.
“Una menor incertidumbre, buenas perspectivas para un sector clave como es el agro, y la consolidación de la política económica constituyen condiciones necesarias, aunque no suficientes, para que los sectores más relegados retomen una senda de recuperación”, destacaron.