Economía

"Hoy pretendemos un rescate financiero total"

Entrevista a Ricardo Diab, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario (AER) y vicepresidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).

Domingo 27 de Septiembre de 2020

Salvador Di Stéfano: ¿Cómo viste el escenario comercial empresarial durante esta pandemia?, ¿cuáles fueron los inconvenientes y qué estado de situación actual transitan?

Ricardo Diab: En principio tenemos que decir que nos toca muy mal calzados a la mayoría de las pymes. Nosotros el año pasado cerrábamos con un 12 por ciento de volumen negativo de ventas con respecto al 2018, y el 2020 arrancó con 3 por ciento negativo hasta marzo y se aceleró con la pandemia. Hoy estamos, en los primeros siete meses del año, con un 32 por ciento de volumen negativo con referencia al 2019. Notamos que aún en los lugares esenciales, y peor en los no, la venta no supera el 30 o 40 por ciento de lo habitual. Si a esto le sumamos que el 70 por ciento de las pequeñas pymes han tenido que solicitar algún auxilio financiero, muchas de ellas en el mercado no tradicional por no calificar, a una tasa por ejemplo del 24 por ciento, más de la mitad nos dice que no tienen condiciones para poder afrontar ese compromiso. Además la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) ha disminuido en su presencia y no más del 50 por ciento lo ha obtenido en su momento, siendo la rentabilidad muy baja del sector. Todo esto da un análisis primario de la situación que están sufriendo las pequeñas empresas del país en general.

— SD: ¿Cómo se va resolviendo la problemática de los empresarios con los alquileres?

— RD: Un alto porcentaje manifestó que, de alguna u otra manera, terminó arreglando con el propietario, porque éste también entiende la circunstancia, pero sobre creencias hacia el futuro. Eso es muy problemático más allá de que hoy no se puede desalojar. Entre otros ítems el alquiler es una de las preocupaciones, y lamentablemente dentro de un plazo determinado, cuando se tenga que sincerar el tema de los alquileres, proveedores y el financiamiento privado, habrá empresas que no lo soportarán.

— SD: ¿Cómo fue a tu juicio el comportamiento de las bancas pública y privada en este momento tan especial?

— RD: Aunque es fácil hablar con el bolsillo ajeno, la banca privada no estuvo a la altura de las necesidades de la pequeña empresa porque costó muchísimo acceder a esos préstamos que fueron anunciados por el gobierno; siguen con la misma fisonomía y exigencia anteriores pandemia. Las entidades públicas han tratado de alguna manera acompañar pero tampoco fueron demasiado dadivosas, por eso hoy el Estado nos dice que saldría como garantía para obtener alguno de los financiamientos, porque de otra manera, como dije anteriormente, muchos créditos se terminan obteniendo por las vías no tradicionales. Las pymes no califican para las exigencias bancarias, y es lógico que así sea.

— SD: Vamos a tratar de gambetear para adelante con los riesgos que eso conlleva, ¿cómo ves la salida de la pandemia?, ¿está preparado el empresariado?, ¿acompañan los ejecutivos municipal y provincial?

—RD: Imaginemos que el Estado municipal tiene algunas herramientas de no asfixia, de diferir habilitaciones y algunas cosas más. El gobierno provincial puede brindar otras opciones económicas financieras y de lobby a nivel nacional. El mayor poder lo tiene la nación que puede emitir, y hoy, lo que nosotros pretendemos, es un rescate financiero total: que abarque cuestiones impositivas, el concurso de quiebras, la deuda con entidades privadas. Aparte de esto, sin la ayuda del pago absoluto de los salarios, fundamentalmente en las pequeñas empresas, no existirán posibilidades de sostenerse, actualmente y en el pos pandemia. Entendemos que es preferible que el Estado ayude hoy en lo posible para sostener las empresas, empleos y el consumo. De otra manera tendremos muchos cierres y gente haciendo cola para cobrar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) o cualquier otro subsidio estatal para subsistir.

— SD: ¿De qué manera funcionaron los consumos digitales y presenciales?

—RD: Eso se aceleró. Argentina, fundamentalmente en el espectro internacional, tenía muy bajo poder de consumo en ese vía, se restringía a círculos muy estrictos. Esto obligó a muchos sectores a introducirse en el tema. Estuvo muy bien lo que hizo el municipio con la vidriera para posibilitar que pequeños negocios se incorporen, ese rubro ha crecido exponencialmente, y hay que tenerlo en consideración porque creo que vino para quedarse. Hasta el que no conocía mucho hoy está usando esta metodología, y más allá de que nos guste ver o palpar algún producto, se trata de una alternativa válida. Hay que prestarle mucha atención y ponerle todas las herramientas necesarias a aquellos que todavía no se han subido o no tienen el fortalecimiento para integrarse a esta actividad.

— SD: ¿Cuáles fueron a tu juicio o el de CAME los sectores que más y menos se defendieron en esta coyuntura?

—RD: Por la estadística que tenemos, salud, limpieza, alimentos y bebidas, construcción de obras menores fundamentalmente y la venta de autos, que tuvo un período de venta exponencial, fueron los mejores posicionados. A medida que nos alejamos de ahí y pasamos por relojería, joyería, perfumería, indumentaria o marroquinería, entre otros, nos encontramos con los rubros más golpeados.

— SD: Varios empresarios manifiestan problemas de oferta. Todo este parate provocó que se demoren las importaciones o que no lleguen productos de un punto del país a otro. En su caso el empresario se encuentra con efectivo por lo que vendió pero no puede aplicarlo a compra de mercadería, ¿cómo transitan esta situación?

—RD: Por un lado favoreció a alguna empresa local en tanto y en cuanto no le esté faltando materia prima, porque la competencia que tenía, nacional o internacional, hoy no está presente. Por ejemplo los mayoristas de calle San Luis ganaron clientes que no se desplazan Buenos Aires para hacer sus compras, pero la problemática actualmente es la falta de mercadería. Y esto ocurre por distintos factores: primero el parate de las fábricas que no produjeron por mucho tiempo, segundo el trastorno que tiene cruzar transporte entre provincias, y la ansiedad de aquellos comerciantes que tienen cómo abastecerse rápidamente para prevenir la inflación. Todo esto genera un combo de desabastecimiento.

— SD: En este momento tal crucial para la vida de sus negocios, ¿qué les recomendarías a los empresarios?

—RD: Primero seguir participando institucionalmente para demandar en conjunto a las autoridades los auxilios y ayudas pertinentes, porque esto que nos pasa no es culpa de ningún gobierno pero tampoco de los empresarios para que estén especulando o tengan mala praxis, hay que salir entre todos. De todas maneras se debe analizar y mirar hacia adentro de cada empresa, tratar de efectuar los menores movimientos posibles, tejer estrategias para la venta online o take away, que son los métodos que usaremos porque seguro estaremos entrando y saliendo constantemente. No hay mucho más que eso porque cuando nos referimos al pos pandemia, hoy no sabemos muy bien de qué estamos hablando, cuándo terminará y qué actores quedarán en pie. Ojalá que sean todos los que hoy estamos funcionando. Trabajar hacia adentro, nivelar en lo posible la empresa, tener la comprensión de los sectores sindicales y políticos para que nos acompañen en esta coyuntura.

SD: Luego de una semana laboral, ¿con qué te desestresás?

RD: Mi pasión es la cocina. El fin de semana trato de lucirme con mi familia. Soy un buen cocinero amateur y tengo distintas especialidades. Le dedico muchas horas de mi tiempo libre. Creo que ese es mi hobby

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