“Que el calor no nos queme, que la ciudad no se apague, que haya un amor de verano”. En esta frase, el ciclo “Amor de verano” condensa su espíritu: una búsqueda, una convicción, una invitación, a través y desde la música. El evento, que ya tuvo una primera iteración en febrero, continuará durante todos los jueves de marzo a las 20 en el Centro Cultural Güemes (Ov. Lagos y Güemes), con cuatro fechas que combinan artistas locales con otros de la escena nacional e internacional emergente. Para usuario de la tarjeta BLC, hay beneficios exclusivos.
Al igual que el mes pasado, durante el cual “Amor de Verano” contó con la presencia de 1915, Blair, Joystick, Lichi y Manu Piró, cada nueva jornada presentará a dos (o más) artistas o bandas en escena, unidos por la particularidad de ser “representantes de nuevas generaciones que proponen nuevos sonidos, colores y matices musicales” y no por compartir necesariamente un género o estilo específico. La potencia de la mixtura y el encuentro es un pilar del evento.
“La idea es integrar técnica y conceptualmente a bandas que quizás no tocarían juntas. En esto, buscamos mezclar bandas consagradas con bandas emergentes, algunas más rockeras con otras más pop, o funky, o indie”, contaron Eloy Quintana y Lucio Gagliardo, productores del ciclo, en diálogo con La Capital.
El objetivo de “Amor de verano”, cumplido con creces en febrero y por eso retomado en marzo, es construir una propuesta “integral que iguale distintos artistas a través de una misma puesta, misma decoración, mismo valor de entrada”, según detallaron los organizadores. Los tickets pueden comprarse de forma individual o en formato abono válido para todos los shows, online a través del sistema EntradaPlay o presencial en Amadeus Rock (Córdoba 1369, local 9).
Este mes, el primer jueves (7 de marzo) lo abrirán Santiago Motorizado (líder de Él Mató a un Policía Motorizado) junto al rosarino Lucky Rivers. El 14 harán lo propio Malena Villa (reconocida actriz y música) y los locales Bifes con Ensalada. El 21 llegará desde Buenos Aires por primera vez Nenagenix (una de las bandas que viene en ascenso desde la escena porteña: participaron del Cosquín Rock y estarán en Lollapalooza), para compartir escenario con Brunella. Finalmente, el 28, el ciclo se cerrará hasta el próximo verano con un show de Bads, Florian y Zenón Pereyra.
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Con esta programación, no sólo buscan cruzar escenas de diferentes ciudades, y reunir distintos sonidos y estéticas (como la impronta “rockera, un poco emo” de Nenagenix con algo más “pop y urbano” como Brunella), sino también acercar a varias generaciones de artistas, entre los más experimentados y los más emergentes. “Buscamos que esté muy presente la parte humana, que se encuentren: el camarín es uno para todos”, apuntó Quintana, como ejemplo de la propuesta eminentemente integradora que es “Amor de verano”.
Al igual que las bandas que convocan, Eloy y Lucio también pertenecen a generaciones diversas de músicos de la ciudad: el primero es bajista de los Killer Burritos y el segundo de BADS, y se doblan en edad. Hoy los une la amistad, el amor por la música, el trabajo conjunto y, sobre todo, las ganas de “recuperar una identidad artística de la ciudad”.
“Apostamos por una ciudad así, donde no sea tan difícil tocar en vivo. Que cada barcito, cada lugar que tenga la predisposición para hacerlo, pueda tener música y bandas sonando. Y que la escena se siga esparciendo por los barrios”, afirmó Quintana, con convicción profunda, y la experiencia vivida de una época donde las bandas afrontaron muchos desafíos para encontrar escenarios.
En este sentido, “Amor de verano” busca hacer posible a través de la unión lo que en solitario sería complejo o imposible. “Para algunas bandas, sería más difícil sostener una fecha solos con esta puesta y este sonido, y más un jueves”, señalaron los organizadores. El ciclo es también, entonces, una forma de generar trabajo para los músicos y la gente de técnica, “en este contexto adverso”.