Julio Iglesias fue acusado por dos extrabajadoras por agresiones sexuales, acoso y abuso de poder. Las mujeres, que trabajaron como empleada doméstica y fisioterapeuta en sus casas de República Dominicana y Bahamas en 2021, denunciaron contactos no consentidos, maltratos y presiones para mantener relaciones sexuales con el artista.
Las acusaciones fueron publicadas en una investigación periodística que el medio eldiario.es desarrolló en conjunto con Univisión Noticias a lo largo de tres años. Las denunciantes hablaron de un “clima de miedo constante, vigilancia permanente y amenazas de despido”.
Una de las mujeres, identificada con un nombre ficticio para proteger su identidad, contó que, al finalizar su jornada laboral, era frecuentemente llamada a la habitación de Iglesias tras su jornada laboral, donde sufrió penetraciones no consentidas, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Además, aseguró que otra empleada con un cargo jerárquico superior habría estado presente y participado de los episodios en algunas ocasiones.
Las denuncias
La segunda denunciante fue fisioterapeuta del cantante y aseguró que sufrió besos forzados y manoseos. También denunció humillaciones públicas, insultos y trato intimidatorio durante su trabajo.
“Me sentía como un objeto, como una esclava”, declaró la primera denunciante. “Se acercaba y me tocaba los pezones”, contó por su parte la fisioterapeuta, explicando el cantante justificaba esos avances a través de bromas.
Las dos aseguraron que se trataba de un ambiente laboral marcado por reglas muy estrictas (que alcanzaban su alimentación y uso del teléfono), salidas restringidas y jornadas de hasta 16 horas. También contaron que en muchos casos no existían contratos de trabajo formales y que pasaban meses sin días libres.
La respuesta de Julio Iglesias
Durante la investigación, los periodistas entrevistaron a al menos 15 exempleados que trabajaron en las casas del cantante entre fines de los años noventa y 2023. Todos coincidieron en que Iglesias propiciaba un ambiente de control y abuso de poder.
Los investigadores contactaron al cantante y sus representantes legales para obtener su versión de los hechos, pero no recibieron respuesta.
También intentaron comunicarse con las responsables de la contratación del personal y la gestión de las casas de Iglesias. Una de las empleadas señaladas por las denunciantes como cómplice dijo que se trataba de “patrañas” y defendió al cantante.
Las polémicas declaraciones de Isabel Díaz Ayuso
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, habló del caso y generó polémica. Tras la publicación de las denuncias, el partido de izquierda Más Madrid le pidió a la funcionaria que se le retire a Julio Iglesias la Medalla de Oro que la Comunidad de Madrid le otorgó en 2018.
Ayuso respondió a través de X, desestimando totalmente las acusaciones contra el cantante: “Las mujeres violadas y atacadas están en Irán, con el silencio cómplice de la ultraizquierda. La Comunidad de Madrid jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos al del cantante más universal de todos: Julio Iglesias".
El artista también recibió el título de Hijo Predilecto de Madrid en febrero del año 2015, cuando el Ejecutivo municipal decidió dedicarle el título por “su brillante y meritoria carrera artística reconocida internacionalmente, así como por su condición de madrileño y español universal”.