Rosario será una de las pocas ciudades de Latinoamérica que recibirá a Cirkus Cirkör, la revolucionaria compañía sueca de considerada entre las más importantes e innovadoras del mundo en el universo del circo contemporáneo.

La renombrada compañía de circo contemporáneo visitará la ciudad en octubre, con dos únicas funciones en el Teatro Broadway
El circo sueco Cirkus Cirkör vuelve a Rosario con el espectáculo "Knitting Peace"
Rosario será una de las pocas ciudades de Latinoamérica que recibirá a Cirkus Cirkör, la revolucionaria compañía sueca de considerada entre las más importantes e innovadoras del mundo en el universo del circo contemporáneo.
Luego de recorrer los principales teatros y festivales internacionales de Europa, la compañía desembarca en Argentina con "Knitting Peace", una producción de nivel internacional que combina acrobacias extremas, poesía visual, música, teatro físico y una puesta escénica impactante que ha emocionado a miles de espectadores alrededor del planeta. En Rosario, se presentará con dos únicas funciones los días 16 y 17 de octubre, en el Teatro Broadway (San Lorenzo 1223).
No es un circo tradicional, no se trata de una obra de teatro, ni un recital. Es una “experiencia artística única que desafía los límites de lo posible y transforma el escenario en un espacio donde el riesgo, la belleza y la emoción conviven durante cada segundo”.
Desde hace más de tres décadas, Cirkus Cirkör viene redefiniendo el lenguaje del espectáculo circense contemporáneo. Sus producciones han sido vistas por millones de personas y son consideradas una referencia mundial por la crítica especializada. Cada gira internacional genera una enorme expectativa y localidades agotadas en las principales capitales culturales del mundo.
"Knitting Peace", el nuevo espectáculo con el que llegarán a Rosario, propone un viaje visual y emocional donde artistas de élite desafían la gravedad, construyen imágenes de una belleza impactante y llevan al público por una historia que habla de conexión, cooperación y humanidad.
Todo sucede en vivo, sin efectos digitales, sin inteligencia artificial, sin dobles de riesgo. Solo cuerpos, talento y una precisión artística capaz de dejar sin palabras a espectadores de todas las edades.
Por Facundo Borrego

