El padre de Lionel Messi atravesó distintas dificultades de salud en los últimos años. Fiel a su bajo perfil, la familia del astro argentino resguardó los problemas que enfrentó Jorge Messi y acompañó con amor, y en silencio. Para que esta decisión se sostuviera también hicieron su parte los médicos y las instituciones rosarinas en las que hizo consultas, estudios o estuvo internado el empresario. En ese contexto complejo por tratarse del padre de una figura pública de trascendencia internacional, el derecho del paciente a la confidencialidad de su historia clínica se mantuvo.
El objetivo se cumplió: darle a Jorge Messi la atención médica que necesitaba, y a la vez que no se "filtre" información. Directivos, especialistas, enfermeros, administrativos, personal de mantenimiento, de seguridad, tanto del Hospital Español como del Sanatorio Centro, donde le brindaron atención médica en los últimos años, mantuvieron a rajatabla la decisión de que nadie supiese qué estaba ocurriendo realmente con el papá de Lio. ¿Cómo lo lograron?
La familia de Lionel Messi mantuvo firme la decisión de no dar detalles sobre la enfermedad de Jorge. A tal punto de que no hay registro público de cuándo o cómo inició el recorrido habitual por el sistema de salud para tener un diagnóstico. El primer dato concreto aparece recién el 18 de junio de este año, durante el Mundial de Fútbol, cuando se difundió información errónea y entonces los Messi salieron a aclarar, escuetamente, que había "una situación de salud" con seguimiento médico, y que Jorge se estaba recuperando.
Luego se supo que había sido internado en el Hospital Español de Rosario y que, a continuación, fue a un centro asistencial de Buenos Aires. Después de unos días recibió el alta para regresar a su ciudad donde continuó con su tratamiento. Eso ocurrió alrededor del 22 de junio. Nunca se emitió un parte médico público sobre el problema que le tocó enfrentar, por pedido de la familia. De hecho, hasta el sábado 8 de agosto, día de su fallecimiento, no hubo información oficial. Recién ante el desenlace, el Sanatorio Centro, donde estaba internado desde hacía 20 días, emitió un comunicado oficial sobre el deceso de Jorge Messi, con la correspondiente autorización de su esposa e hijos.
El Sanatorio Centro de Rosario confirmó la muerte de Jorge Messi.
El desafío del silencio
La Capital pudo conocer que los últimos días de internación de Jorge Messi en el Sanatorio Centro _en una zona súper concurrida de la ciudad (en Paraguay al 900) y en una entidad en la que circulan o están internados muchos otros pacientes_ representaron un enorme desafío para quienes integran Grupo Centro, quienes pusieron el acento en cuidar al padre del jugador en su delicada situación de salud, y al mismo tiempo, que no trascendiera absolutamente ningún dato de su historia médica.
Lo mismo ocurrió en su momento en el Hospital Español donde en pleno Mundial estuvo internado una semana. También mantuvieron el estricto secreto profesional todos los que de alguna manera u otra, por realizarle exámenes o informar resultados, participaron en los estudios y análisis a Jorge Messi. Hubo un cuidadoso silencio.
Un antecedente en el embarazo de Antonella
Los Messi, y especialmente los Rocuzzo (familia de Antonella, esposa de Lionel), siempre tuvieron una relación muy cercana con el Hospital Español, ubicado en Mitre al 3100 de Rosario.
En julio de 2015, Antonella cursaba la semana 26 de gestación de su segundo bebé. Pasaba unos días en su casa de Arroyo Seco junto a Lionel y su primer hijo cuando surgió una complicación en la salud de la esposa del Diez que la llevó a ser atendida en el Español donde permaneció unos días. Si bien el cuadro se resolvió en forma rápida, y no fue grave, en su momento surgieron rumores de todo tipo y se montó una guardia periodística en la puerta del hospital, con presencia de medios locales y nacionales. Sin embargo, autoridades de la institución, médicos, y el personal sostuvieron las reglas protocolares y ningún detalle se conoció. Solamente en un momento, y con la debida autorización, desde el Español emitieron un escueto comunicado.
El Hospital Español de Rosario.
Cuando Messi visitó a su esposa
"Todo bien. Están muy bien, por suerte. Gracias", dijo Messi al salir del nosocomio rosarino un martes por la noche de 2015 después de visitar a su mujer. Pero nadie lo vio entrar. Con la colaboración de quienes trabajan en el Español consiguieron darle la privacidad que necesitaba.
Finalmente, ante los requerimientos de la prensa, y con la anuencia de la familia se detalló que Antonella tenía un cuadro de infección urinaria, que estaba siendo tratada con antibióticos, y siempre acompañada por su familia. Por supuesto, todos esperaban la foto de la mujer del jugador, pero eso tampoco pudo ser ya que se protegió a la paciente en todo momento e incluso cuando se retiró del hospital.
Confidencialidad del diagnóstico y tratamiento
Dardo Dorato, secretario general de la Asociación Médica de Rosario, habló con este diario sobre lo importante que es mantener en total reserva la situación de cada paciente que pasa por un sanatorio, clínica u hospital y lo complejo que puede resultar cuando se trata de alguien famoso, a escala mundial. Al mismo tiempo, el especialista aseguró que nada es casual: "En estos casos se pone a prueba lo que uno sostiene todos los días".
"La obligación del médico y de las instituciones es velar por el derecho a la privacidad de la historia clínica del paciente. Y velar por ese derecho implica el secreto médico y el cumplimiento de los protocolos institucionales que aseguran la confidencialidad", sostuvo.
Cuando se trata de alguien muy conocido y cuando el periodismo está tan alerta "en una internación prolongada es más complejo, pero no imposible", señala Dorato. Por la cantidad de personas que comienzan a involucrarse ese secreto médico pasa a ser compartido por quienes trasladan al paciente de una sala donde se hacen estudios a la habitación, por quienes toman muestras para análisis, por quien elabora un informe, por el personal que se dedica a la limpieza, por el área administrativa. Una enorme cantidad de personas saben, pero entienden que deben cuidar en todo sentido al paciente.
"Se comprende esa situación y se entiende que el resguardo del historial médico de cada paciente es trabajo de todos", dice. "En una institución, el manejo de los recursos humanos es fundamental", remarca el médico.
"Un hecho tan especial, como es atender a alguien sumamente conocido, nos pone a prueba como institución, por eso es tan importante el trabajo previo y constante que se hace con un paciente famoso o con un paciente que no tiene vida pública".
En el caso de Jorge Messi, el médico destacó que "ni siquiera los familiares del personal, que son un montón en cada entidad en la que alguien está internado o haciéndose estudios, dejaron que la información trascendiera", puntualiza Dorato.
"Ante todo se respeta al paciente y la decisión familiar. Por supuesto que manejar la confidencialidad es más complejo cuando hay alguien de tanta magnitud pública", reflexiona el profesional, quien agrega: "Rosario estuvo a la altura, sin dudas. Además, debemos destacar que existe un Colegio de Médicos en la provincia de Santa Fe que ante la denuncia de alguien que se haya sentido afectado por un profesional que compartió información del paciente, actúa en consecuencia y sanciona como debe. Este aspecto, el de resguardar la historia clínica, también es una tarea en la que se involucran los colegios".