“Shippear”, el ciclo de recitales al aire libre del Centro Cultural Fontanarrosa, se afianzó en la agenda local. Desde su primera edición en enero, y a través de múltiples ediciones durante el verano, hizo sonar a artistas locales e invitados en la explanada de la Plaza Montenegro (San Luis y San Martín). Este viernes 29, a las 19, tendrá lugar una nueva edición que reunirá al experimentado dúo electropop Matilda, con la incipiente artista AKA Candela.
Además de la propuesta musical, el evento se complementa con la oferta gastronómica del Mercado del Centro y el Mercado Zarpado, y CROMA, una instalación experimental inmersiva en proceso a cargo de Proyecto EspacioLab.
En el caso de AKA Candela, el proyecto artístico-musical de la rosarina Candela Cheres Buigues, la noción de “presentación” en vivo es casi literal. Con 23 años, un aprendizaje musical autodidacta, y varios EPs publicados y producidos de forma independiente, la joven comenzó a dar shows recién el año pasado, y ya se abre camino con una voz muy propia en el paisaje sonoro local.
Candela se afirma sobre una esencia lo-fi, esa noción estética de sostener la crudeza de las herramientas de grabación, de la ausencia de pretensiones o refinamientos. Siempre sobre esa línea, y con mucho protagonismo de las letras en la composición, su material va desde canciones con guitarra acústica a covers de reggaeton sin mezcla.
Para la artista, todo empezó con la palabra. Como muchos otros de su generación, empezó a escribir poesía en la adolescencia y a subirla a la plataforma Wattpad, aunque sin la expectativa real de que nadie la leyera. “Me gusta mucho el rap y pensé que quizás si volvía canciones algunos de esos poemas podían llegar a más gente. Y empecé, como cualquier persona que le gusta el rap, con instrumentales de YouTube. Después, progresivamente fui empezando a dejar de musicalizar poemas y a escribir pensando desde la canción, a componer mis propios temas”, contó Candela en diálogo con La Capital.
>> Leer más:
En 2020, con 19 años, lanzó “Acuoso”, su primer EP, producido por Rama Empanada, otro artista local. “A partir de ahí, me lo empecé a tomar un poco más en serio porque a la gente le gustaba. Después muté, me di cuenta que el rap ya no me hacía sentir tan cómoda para escribir, pero me da igual un poco el género”, aseguró.
Hay una curiosidad y un amor genuino por lo que ocurre o puede ocurrir dentro de una canción que se destaca en la propuesta de AKA Candela. Una percepción de algo posible, de un juego, anclado siempre cerca de la palabra. Siguiendo este camino, se fue alejando del rap que contenía aquellos primeros temas propios, y en 2023 lanzó “Específico”, un EP mucho más despojado con la voz y una guitarra acústica como protagonistas. A los pocos meses, estrenó “aka candela acá allá y en todas partes”, un disco de covers mayoritariamente de reggaeton.
En la versatilidad, la marca personal es poner en el centro a la voz que dice, que cuenta. “Me gusta mucho el reggaeton y me gusta darle importancia al cover, ponerlo casi a la misma altura que las canciones propias. Porque siento que los covers que hago no se tratan de replicar una versión original, sino más de adaptar el cover a lo que a mí me gusta, que tiene que ver con darle un poco más de potencia a la letra o a la voz”, explicó en este sentido Candela.
El acercamiento de la artista, que estudia Letras en la UNR, con géneros como el reggaeton, el trap o la bachata tuvo que ver con encontrar en esas líricas “una carga poética” y “narrativa” muy fuerte, la cual resulta menospreciada por las características populares de esos géneros musicales, asociados a un registro más superficial.
“Sobre todo en la bachata, se cuenta una historia, hay un personaje, hay un nudo, algo que se resuelve. Yo para escribir también me nutro de esas letras”, afirmó Candela. Mientras explora y consolida su formato en vivo, que comenzó el año pasado junto a Nuria Clerici en guitarra, AKA Candela está armando su primer álbum de canciones propias.
“La idea es que tenga un poco más de combinación de esos dos mundos, desde una guitarra acústica a algo más producido como un reggaeton. Tengo ocho canciones pero quiero que sean impares así que quizás sean nueve, once”, adelantó, y aclaró que si bien tiene intenciones de que salga este año, tampoco va a “forzarlo”.
Como siempre, la artista apelará a los recursos que tiene a su alcance para construir desde ahí su propuesta estética. "Salvo ‘Acuoso’ que lo produjo Rama, el resto lo hice yo en mi casa, con un micrófono dinámico para shows en vivo y unos auriculares que compré en el 2015. No hay artículos ni elementos de calidad", contó Candela.
"Generalmente produzco yo, y mezcla Rama. Pero el disco de covers, por ejemplo, no está mezclado y se nota, y me gusta hacer de eso parte de mi identidad como artista. Pienso que el tema funciona incluso sin estar mezclado, creo que hay una potencia en eso, en el borrador, una carga identitaria del tema que alcanza y sobra, al menos en mi caso. Siento que es conmovedor incluso que sea así tan sucio, tan bebé, porque son temas chiquitos", detalló la artista.
Finalmente, el show del viernes en “Shippear” es para AKA Candela la posibilidad de dar un salto. “Para mí es un pasaje a darme a conocer, sobre todo con Matilda, que es una banda que tiene muchísimos años de experiencia, que atrae a mucha gente y que hace un género bastante diferente al mío. Entonces es la primera vez que voy a tocar frente a gente que no va a verme a mí, y en un show tan grande. Estoy muy entusiasmada y me pone muy contenta”, cerró la artista.