Con más de 35 años de trayectoria reconocida e ininterrumpida en la actividad turística, Andrés Acoroni, titular de la agencia que lleva su nombre, ha visto transformarse la manera de viajar, de informarse y de planificar experiencias.

Con 35 años de experiencia, Andrés Acoroni analiza cómo cambió la forma de viajar y por qué, en tiempos de sobreinformación, el asesoramiento sigue siendo clave
Andrés Acoroni, junto a su sobrina, participando de una feria del sector turístico.
Con más de 35 años de trayectoria reconocida e ininterrumpida en la actividad turística, Andrés Acoroni, titular de la agencia que lleva su nombre, ha visto transformarse la manera de viajar, de informarse y de planificar experiencias.
Desde Arroyo Seco, donde desarrolla su actividad profesional, afirma que, en un contexto de sobreinformación y cambios constantes, el verdadero valor está en viajar bien asesorado. En esta entrevista comparte su mirada sobre el rol del asesor de viajes, la importancia de la planificación y por qué el acompañamiento profesional sigue siendo clave para que cada viaje sea realmente disfrutable.
Más que nunca. La información está al alcance de todos, pero no siempre es confiable, completa o actualizada. Un buen asesor organiza esos datos y los traduce en decisiones precisas, evitando errores y pérdidas de tiempo innecesarias.
Experiencia y criterio. Un asesor conoce destinos, rutas, combinaciones posibles, tiempos reales y detalles que no aparecen fácilmente en internet. Además, puede anticipar problemas y ofrecer soluciones antes de que surjan, lo que garantiza un viaje más fluido y seguro.
No. También es clave durante el viaje. Contar con un respaldo frente a cambios, demoras o imprevistos brinda tranquilidad. Saber que hay alguien acompañando cada paso marca una diferencia notable en la experiencia de viaje.
No necesariamente. Muchas veces ayuda a optimizar el presupuesto y a invertir mejor el dinero. Una elección equivocada puede resultar más costosa que una buena planificación desde el inicio.
Ese es uno de los puntos centrales. No todos los viajeros buscan lo mismo. El asesor escucha, interpreta y propone opciones acordes al perfil, al tiempo disponible y al tipo de experiencia que se quiere vivir, haciendo que cada viaje sea único.
Es fundamental. Requisitos, condiciones y dinámicas de viaje cambian constantemente. El asesor se mantiene actualizado y acompaña al viajero, ofreciendo seguridad y respaldo en escenarios que pueden ser complejos si se enfrentan en soledad.
Es tener respaldo, información confiable y tranquilidad: la certeza de que cada decisión está pensada para que el viaje sea realmente disfrutable.




