El gobierno de Santa Fe comenzó, desde la semana pasada, la etapa de exponer su capacidad carcelaria con la inauguración de la nueva Unidad Penitenciaria Nº 9 de Recreo y con el traslado de numerosos presos de comisaría a diferentes cárceles de la provincia. El gobernador Maximiliano Pullaro empuja la política y el discurso de mayor control para “terminar con el garantismo bobo".
Es el primer tramo de un proceso que terminará el año que viene con tres unidades nuevas más en el marco del plan de seguridad. A la par, vuelve a mostrar una postura estricta y disciplinaria dentro del servicio penitenciario como eje central de su política pública.
En ese sentido, el gobernador manifestó: “Que no vengan a hablar de pacto aquellos que fracasaron y nos llevaron a los índices más altos de violencia porque aquí el Estado, va a buscar a los delincuentes a sus casas y con el marco que determina la ley, les rompe la puerta, los detiene y los pone en pabellones de alto perfil”. Es una primera etapa de mostrar las herramientas de los logros en seguridad que seguramente regirán la campaña en 2027.
Pullaro, cárceles
"No corremos a la seguridad de la agenda pública porque si la sociedad siente que estamos mucho mejor, nosotros le decimos que vamos a estar mucho mejor de lo que estamos hoy”, dijo en el corte de cintas de la cárcel que definió como la más moderna de la Argentina.
También repite, ya sin medias tintas, que objetivo es que Santa Fe sea la provincia más segura de la Argentina. Para cumplir eso, el gobierno echa combustible a un método donde el sistema penitenciario es una de las patas junto a la prevención.
Este lunes trasladó a más de 100 detenidos varones que permanecían alojados en comisarías de Rosario. El ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, se mostró supervisando los traslados.
El ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni supervisó el traslado de presos. Pullaro hizo lo propio en Recreo
Gobierno de Santa Fe
La medida permite descomprimir las dependencias policiales, evitar una prolongada permanencia de personas privadas de la libertad en comisarías y avanzar con las derivaciones al Servicio Penitenciario. Mientras, se irán estrenando las Estaciones Policiales, con un formato no tradicional de comisaría sin detenidos alojados.
“Ya no vamos a tener el problema de detenciones crónicas o de larga duración: personas que permanecían años en una comisaría e, incluso, cumplían allí una condena”, afirmó Cococcioni. Según explicó, esa situación generaba “protestas, desmanes, evasiones, motines y reclamos inherentes al alojamiento permanente”.
Política penitenciaria
La política penitenciaria es un tema que ha generado cierta controversia por el duro enfoque que se le ha dado. El gobierno lo sabe y, por momentos, ha redoblado la apuesta, como cuando sostiene que "antes se ubicaba a los delincuentes en lugar de víctimas y a la sociedad en lugar de victimarios”. “No nos da vergüenza decir que hacemos cárceles porque también hacemos rutas, aulas, hospitales", sumó la vocera Virginia Coudannes.
Recreo es la primera cárcel completada realizada desde cero. Por eso la trascendencia y amplia difusión que le otorgaron. En marzo será el turno de El Infierno, la unidad para detenidos de alto perfil en Piñero, y para mitad de año, también detrás de la N°11, cortará cintas la N°13 y 15 para presos comunes.
Este nuevo complejo forma parte del Plan de Infraestructura Carcelaria que ejecuta la Provincia y prevé más de 7.000 plazas carcelarias nuevas durante la gestión de Pullaro, "más de las que se construyeron en toda la historia de Santa Fe", sostienen y agitan.