Como era de esperarse, el presidente Javier Milei reivindicó este miércoles la soberanía en las islas Malvinas. A la hora de pronunciar su discurso, dijo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) "decidio mirar para el otro lado respecto de la situación" en el océano Atlántico sur.
El jefe del Estadio argentino sostuvo que el conflicto con el Reino Unido es "una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que presenten auditar". Luego comentó que "quienes siguen las reglas, no tienen recompensa alguna y los que incumplen, no reciben mayor represalia".
"Argentina no se va a sentar a esperar que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato, va a tomar cartas en el asunto", advirtió el líder de La Libertad Avanza (LLA) en el inicio de su presentación ante la Asamblea General. A esto añadió: "Durante mucho tiempo administramos pobreza, aislamiento e irrelevancia. Nos acostumbramos a discutir cómo repartir lo que quedaba en lugar de ver cómo crecer. Ya perdimos demasiado, no queremos volver a perder".
Milei dijo que la ONU fracasó
El primer mandatario citó parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y sostuvo que "ese pacto sagrado se rompió en los hechos". A continuación, afirmó que la ONU "se convirtió en una organización inútil que sólo sirve para alimentar a una casta de parásitos altamente arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados".
"Malvinas es para nosotros una causa nacional", sentenció Milei dos veces en el comienzo de su discurso. A la hora de analizar este tema, planteó que el Reino Unido incumplió sistemáticamente la resolución 31/49 de la institución, una medida para impedir que las partes en conflicto se abstengan de actuar por cuenta propia sobre el territorio en disputa.
>> Leer más: "Las Malvinas seguirán siendo británicas": Reino Unido no cede y ratificó su postura tras los dichos de Trump
El presidente remarcó que los británicos continúan con modificaciones unilaterales a contramano de aquel documento firmado en 1976 y puso como ejemplo el proyecto de explotación petrolera Sea Lion. "Todas estas actuaciones constituyen un acto ilícito a la luz del derecho internacional", concluyó.
"No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias", reclamó el economista en la Asamblea General de la ONU. Al respecto, acotó: "Una institucion que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante; pierde su autoridad".
Los límites de Malvinas y Vaca Muerta
En cuanto a la historia de la disputa con los europeos, Milei dijo que los gobiernos anteriores "optaron por una defensa discursiva" durante mucho tiempo. "Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva", remarcó.
El jefe del Estado nacional dijo que "Argentina tomó nota" de la acción británica en la zona de las islas Malvinas. En particular, mencionó: "Frente a la explotación no autorizada de nuestros recursos, sancionamos a las empresas involucradas y a sus proveedores".
Por otro lado, el primer mandatario sostuvo que no se puede aplicar el principio de libre determinación para analizar la situación de quienes viven en el archipiélago. "Es una población implantada por la potencia ocupante. Ese principio no sirve para consagrar situaciones derivadas de la colonización", explicó. De inmediato, consideró que el Reino Unido debería explicar "cómo concilia ese criterio con los debates dentro de su propio territorio" y reiteró el llamado a "reanudar negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía".
Finalmente, Milei aprovechó el escenario para tratar de atraer capitales extranjeros y adelantó que Vaca Muerta puede ser "una de las grandes protagonistas energéticas de las próximas décadas". Sobre esta cuestión, propuso: "Vengan, inviertan, desarróllenla. Háganlo con nosotros, pero esta invitación tiene un límite. No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal. La posición argentina está tomada", expresó.