Este fin de semana se registraron tres casos de autos incendiados en dos barrios rosarinos, hechos en los que los autores dejaron mensajes amenazantes. Las intimidaciones fueron dirigidas a los gobiernos de la provincia y de la Nación y llevaron la firma de "Los rosarinos". Se trata de una rúbrica que se repite desde mediados de abril en otros casos de presunta intimidación pública que la Justicia investiga para establecer su origen y si tienen alguna conexión entre sí.
La firma de "Los rosarinos" comenzó a aparecer en un marco de reconfiguración de la criminalidad en Rosario. En medio de un descenso marcado en los índices de violencia, reflejado en la disminución de homicidios y heridos por arma de fuego, pero también atravesado por el impacto que dejó la saga de crímenes de cuatro trabajadores con un trasfondo aparentemente relacionado. Un contexto que las versiones oficiales, es decir judiciales y políticas, vinculan a represalias vinculadas a las restricciones a los presos ligados a bandas criminales resonantes.
En los homicidios ocurridos entre el 5 y el 9 de marzo -con dos taxistas, un colectivero y un playero de estación de servicio como víctimas- también fueron hallados mensajes amenazantes. En los mismos apareció una firma que hacía alusión a la unión entre bandas de las zonas norte, sur y oeste como manifiesto de una supuesta confluencia que habilitó a la hipótesis de un "consorcio narco" enfrentado al Estado. Una línea de investigación sobre la cual no se logró, hasta el momento, avanzar con evidencias firmes.
Los rosarinos
Semanas después de aquellos crímenes aparecieron mensajes amenazantes en otros hechos que tuvieron la particularidad de que no se utilizaron armas de fuego ni estuvieron dirigidos puntualmente contra personas. Se trataron, en cambio, de daños materiales o simplemente mensajes intimidatorios hallados en lugares públicos y visibles. Los mismos estaban firmados por "Los rosarinos", nombre propio que ahora se atribuyó la reciente seguidilla de autos quemados en la vía pública.
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En la Justicia provincial los casos de autos incendiados se investigan por separado en relación a los trapos colgados en la vía pública. Para los investigadores lo primero a lo que remonta el nombre "Los rosarinos" es al narco Esteban Alvarado, por ser la manera en la que junto a sus antiguos laderos se hicieron conocidos en el rubro del robo de autos por el que fue condenado en 2015 a 6 años y 6 meses de prisión.
Ese antecedente, así como algunas pistas que vincularon la serie de crímenes de trabajadores a mano de obra callejera ligada en algún punto a Alvarado, perfiló al jefe narco como uno de los nombres detrás de algunos de los hechos explicados como represalias desde el interior de cárceles provinciales y federales. En ese marco, en cuanto a las amenazas firmadas por "Los rosarinos", surgió la hipótesis de que tuvieran que ver con personas con las que hizo alianza dentro de la prisión. No obstante los investigadores tuvieron en cuenta que en los últimos años fue habitual encontrar mensajes con supuestas firmas que tuvieron la intención de desviar las pesquisas a bandas rivales. En ese sentido es que en la Fiscalía se investigaron las dos hipótesis hasta que se logró encaminar una.
Las banderas
El primer hecho con esta firma del que hay registro ocurrió el 12 de abril pasado y el contenido del mensaje fue difundido por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, en sus redes sociales. "Patricia Bullrich, metiste a todos los presos en un mismo pabellón. Ahora vamos a desangrar Rosario y Buenos Aires", decía el trapo con pintura roja y negra que fue hallado en el puente de Circunvalación a la altura de Eva Perón. Un día después un mensaje similar y con la misma firma fue hallado en el puente peatonal del Parque Alem.
Una semana después, el 19 de abril, la firma "Los rosarinos" volvió a aparecer en un mensaje pintado en una tela. En esa ocasión fue hallada en un puente de Circunvalación y Melián, en la zona sur de la ciudad. El mensaje estaba dirigido puntualmente a una persona: "Juan Manuel G. Jefe de interna. Vamos a matar cualquier visita de Buenos Aires". Se trata de uno de los funcionarios del Servicio Penitenciario Federal que está a cargo del sistema de control de presos de alto perfil.
Los incendios
La madrugada del 27 de abril, en tanto, comenzó la saga de autos incendiados en la que se repitió el hallazgo de mensajes intimidatorios con la firma de "Los rosarinos". Los ataques incendiarios se registraron pasadas las 2 en distintos sectores de la zona sur y el macrocentro y afectaron al menos a trece vehículos. En esta oportunidad, y a diferencia de los hechos anteriores, el mensaje también incluyó al gobierno provincial.
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Días más tarde, el 3 de mayo, otros cinco vehículos fueron blanco de un nuevo capítulo de esta serie. En esa ocasión el ataque ocurrió en la zona de White al 7600 y, al igual que en el hecho anterior, la amenaza fue dirigida a funcionarios de los gobierno de la provincia y de la Nación.
Una secuencia similar fue la registrada finalmente este fin de semana, con el incendio de tres autos en los barrios Alvear y Parque Field. Dos vehículos fueron afectados por el fuego en pasaje Hutchinson al 3700, mientras que el otro fue en Gambartes al 2500. En total la policía secuestró cinco notas con amenazas: todas hacían alusión a las condiciones de detención de los presos, iban dirigidas a funcionarios de la provincia y de la Nación y estaban firmadas por "Los rosarinos".