Policiales

La mataron a balazos para monopolizar la venta de drogas en un barrio

El asesinato de Verónica Isabel Gómez, a quien ya le habían baleado la casa, está enmarcado en una disputa constante por el territorio en Stella Maris

Miércoles 04 de Agosto de 2021

A plena tarde del martes una mujer y un hombre llegaron a bordo de una moto a una casa de Franklin al 8600, en el barrio Stella Maris, y dispararon al menos cinco veces hacia adentro. Sobre la puerta, pasando un patio interno, se encontraba Verónica Isabel Gómez, de 44 años, quien recibió los balazos en distintas partes del cuerpo. Quedó gravemente herida y fue trasladada al Hospital Eva Perón, donde murió pasadas las 18. El hecho se enmarca en un conflicto vinculado a la venta de drogas que hace unos meses había tenido un aviso. Los vecinos hablan de la frecuencia de los tiros casi a diario y de lo previsible de este desenlace que, al menos en ese sector del barrio, parece permanentemente anunciado.

Los rumores corren con velocidad y se difunden con demasiada cautela. Los vecinos de Franklin al 8600 encuadran al asesinato de Gómez, una mujer conocida en la cuadra, como parte de una disputa territorial para monopolizar la venta de drogas al menudeo. "El tema es que vinieron unos nuevos a vender al barrio. Ya corrieron a los de la otra esquina, por calle Maradona, los sacaron y esos ya dejaron de vender. Pero ella (por la víctima) siguió vendiendo y bueno...", contó una vecina.

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"A ella ya la habían amenazado antes, pero no la mataron porque estaba con los sobrinitos. Pero se ve que ahora la encontraron sola", agregó la mujer. Varios vecinos coincidieron en que Gómez había sido víctima de amenazas en el último tiempo. Una de ellas trascendió públicamente, ocurrió en marzo de 2020 cuando desde una moto balearon la vivienda en el marco de una serie de balaceras que tuvieron como blanco distintas casas de la zona.

La casa de Gómez luce varios agujeros a balazos marcados con distintos colores, lo que da cuenta de los peritajes realizados en cada ocasión en la que la vivienda fue atacada. En uno de esos hechos los balazos impactaron también en la casa lindera, atravesaron un tejido y dieron contra la medianera de Gómez. "Lo que pasó acá fue lamentable, yo tengo dos nenes solos conmigo acá, estoy cortando clavos porque los tiros van para cualquier lado", contó el vecino de esa casa, quien dijo conocer a la víctima pero no los motivos por el cual la mataron.

Varios tiros y fuga

Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que Verónica Isabel Gómez murió por consecuencia de "múltiples disparos de arma de fuego" en el Hospital Eva Perón pasadas las 18 del martes. Sobre la mecánica del ataque dijeron que a la casa de Franklin al 8600 llegaron una mujer conduciendo una moto y un hombre como acompañante. Que ella se quedó en el rodado, él descendió, disparó hacia el interior de la vivienda y luego se dieron a la fuga.

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En la escena del crimen los peritos recogieron tres vainas en el patio delantero de la vivienda y dos más en la vía pública. El fiscal a cargo de la investigación, Patrio Saldutti, ordenó una serie de medidas para dilucidar cómo se dio el hecho y quiénes mataron a Gómez.

En el vecindario de Franklin al 8600 se enmarcó al asesinato de Gómez en una disputa por territorio que ya tuvo otros episodios violentos. "Empezaron por calle Maradona, se vinieron para este lado. Primero tiraron a la casa de la esquina y después acá", contó una mujer. En ese marco habló del temor a que esta avanzada continúe afectando al vecindario. "Ahora dicen que son esos que se quieren quedar con las casas, entonces una piensa que nos puede tocar a nosotros también", agregó.

Hace unos meses una investigación de la fiscal federal Adriana Saccone para una causa elevada a juicio indicó que la venta de drogas en las zonas norte y noroeste de Rosario está bajo el mando de Ariel Máximo "Guille" Cantero, Leandro "Gordo" Vilches y su pareja Gisela Boccuti, vinculados a la banda Los Monos. En ese marco general persisten los personajes prominentes de la historia narco de la ciudad, pero en las calles donde ocurren los desenlaces fatales aparecen historias de personas de las que solo trasciende su nombre una vez que sus cadáveres son identificados. Sobre Verónica Isabel Gómez el comentario de los vecinos no negó su vinculación a la venta de drogas a baja escala, pero también la ubicaron como una vendedora de cosméticos por catálogo. Esas realidades también configuran el entramado del comercio de drogas que estalla en los homicidios que ocurren en las periferias de la ciudad.

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Temor entre vecinos

Cuando ocurre un crimen de estas características en un vecindario el silencio rige como ley. "Nadie va a hablar, cuando se trata de drogas nadie va a poner la cabeza. Son broncas entre gente de la zona. Más vale que se sabe quiénes son, en el barrio se sabe todo pero nadie quiere hablar", contó un vecino.

"Está todo re podrido en el barrio, no se puede ni salir afuera. Cada dos o tres días se tiran", aportó un joven. "Hay muchas broncas, muchas peleas por territorios. Quieren entrar al barrio a vender y se cagan a tiros por eso", agregó.

Un denominador común en cada territorio atravesado por la violencia es ese miedo profundizado por el sentimiento de desprotección: aunque se hable todo sigue igual y además el vecino queda expuesto. "El barrio está adueñado por los traficantes, viste que si te metés...", explicó un comerciante y con su silencio completó su punto de vista.

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Al ver al equipo de La Capital trabajando alrededor de la casa de la víctima una joven se acercó, tenía los ojos hinchados por el llanto. Era una sobrina de Gómez y manifestó su enojo por la presencia de los distintos medios de comunicación que llegaron al lugar durante la mañana del miércoles. "No estamos para que a cada rato venga gente, porque por más que saquen doscientas fotos a mi tía no me la devuelven", dijo. "La policía ya sabe quiénes fueron y no hacen nada", agregó.

Un barrio cambiado por la violencia

Las calles del barrio Stella Maris se sumergen en árboles grandes y tupidos. La vegetación todavía convive con la urbanización que, aunque lenta, avanzó en los últimos años. En este caso Franklin al 8600, a escasos metros del arroyo Ludueña, está inmersa entre ceibos y sauces. Es común que de las casas se asomen árboles de mandarinas u otras frutas. Incluso en la casa en la que Gómez fue asesinada este martes creció un árbol de quinotos que ya está repleto de frutos.

Una vecina de la cuadra que vive hace varias décadas en la misma casa de calle Franklin contó que hace años esta belleza que caracteriza al barrio no había sido opacada por la violencia. "Es hermoso este barrio, y era tan tranquilo. Mi hijo tiene 26 años y se crio en la calle. Pero llegó un momento que tuvimos que poner esta reja. No se puede ni salir a hablar con una vecina", comentó.

"Yo tengo 50 años. Nunca se vio de estar en casa, escuchar tiros, agarrar a los chicos y tirarse al piso. Esto pasó ayer, pero también la semana pasado y así cada tanto. Cuando se escuchan tiros lo único a lo que atinás es a agarrar a tu hijo, meterte adentro y tirarte al piso porque no sabés para dónde pueden ir las balas", agregó la mujer.

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"Esto es vivir con miedo. Pero no se puede vivir encerrado, no podemos vivir pensando a qué hora se puede o no se puede salir. Ayer cuando pasó esto yo iba a salir para ponerme la vacuna y justo se escucharon los tiros, fue una desesperación para meterme adentro", contó. Su reacción, dice, fue la misma que tuvieron los pocos vecinos que andaban por la calle. "Después se escucharon los gritos y ahí salimos todos y nos enteramos que la había matado", recordó.

"Es horrible lo que estamos pasando. Vemos por la tele que pasa por todos los barrios y creemos que no nos va a tocar. Pero después te das cuenta que también pasa en la puerta de tu casa", agregó la mujer. En ese sentido sumó su preocupación por el consumo de drogas entre los adolescentes del barrio, algo que también demarca el devenir conflictivo en Stella Maris. "Hay pibes de 13 o 14 años drogándose. ¿De dónde sale esa droga? Porque si ellos con esa edad están así es porque alguien les vende", indicó.

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