Ramón Facundo L. fue imputado ayer como partícipe del homicidio de Brandon Miguel Angel Soraire, un joven de 20 años asesinado de varias puñaladas y un machetazo en la cabeza en el marco de una pelea provocada en un humilde pasillo de pasaje Cerrillos al 3900, en el barrio Vía Honda de la zona oeste de la ciudad. Por el hecho, la jueza Silvia Castelli le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley, es decir un máximo de dos años.╠
Según la reconstrucción del crimen realizada por el fiscal Alejandro Ferlazzo a partir del trabajo hecho en el territorio por los agentes de la Brigada de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), la noche del jueves Brandon caminaba junto a su pareja y el hijo de la mujer por el pasaje Cerrillos al 3900 y se internaron en uno de los pasillos de la cuadra. Allí se cruzaron con otros dos jóvenes con los que al parecer, la víctima habría tenido problemas de vieja data.
En esas circunstancias uno de los jóvenes le dijo a Brandon: “¿Qué onda «Tartita»? ¿Todo bien o todo mal?” Y el muchacho le contestó: “Todo bien, o como vos quieras”. Tras ello la pareja siguió su camino, dejaron al hijo de la joven en su casa y volvieron por el mismo pasillo donde una vez más se cruzaron con quienes serían sus agresores. “¿Por qué me mirás así? ¿Tenés algún problema?”, le preguntaron a Soraire.
Ante esa situación Brandon contestó que no tenía problemas, pero no se amilanó: “Como vos quieras, todo bien o todo mal”. Y entonces uno de los jóvenes que los interceptaron se le puso de frente. La novia de la víctima le pidió que se fueran, pero una provocación del contrincante hizo que Soraire volviese sobre sus pasos y se agarrara a trompadas. Pero en ese momento, de una de las casillas del lugar salió el abuelo del muchaho con un machete y se lo dio a su nieto. Entonces los dos jóvenes comenzaron a correr a Brandon, según pudieron reconstruir los investigadores.
Los agresores empezaron a atacar a Soraire con machetazos, algunos de los cuales lo hirieron provocándole una caída. Sin embargo logró reincorporarse y continuó corriendo para intentar entrar en la casa de un familiar. Pero en la puerta volvieron a pegarle y Brandon cayó al piso, donde fue atacado nuevamente con el arma blanca. Incluso, según un testigo, uno de los agresores portaba un machete y el otro un arma blanca.
Brandon fue herido en la cabeza, el pecho y el abdomen. Sus familiares lo llevaron al Hospital de Emeregencias pero no logró sobrevivir a las lesiones sufridas. Tras conocerse el deceso del muchacho,allegados a Soraire prendieron fuego a la vivienda de uno de los sospechosos mientras su mamá, frente a las cámaras de Telefé Rosario y fuera de sí, pedía sangre y dijo que quería “quemar todo, romper todo” porque a su hijo ya no se lo devolvían con vida. “Lo agarraron a machetazos frente a mi sobrino, que es un nene chiquito. Se metieron en mi casa, me robaron y cuando mi hijo me quiso defender y salió atrás de ello lo asesinaron”, relató la mujer. Asimismo, la mamá de la víctima acusó por el hecho a “un policía retirado” cuyo hermano, según ella, “vende drogas en el barrio”.
Casi al mismo momento, los pesquisas de la AIC detenían a Ramón Facundo L., un hombre mayor que según la Fiscalía fue quien entregó el machete con el cual su nieto le causó la muerte a “Tartita” Soraire. Y por eso fue imputado como partícipe necesario del crimen y quedó en prisión preventiva por el plazo de ley.