Un muchacho de 22 años que estaba preso por portación y abuso de arma de fuego sumó una imputación este jueves al ser considerado parte de la asociación ilícita que lideraba desde la cárcel Alejandro "Chuky Monedita" Núñez. Los peritajes a su teléfono celular develaron que el joven era uno de los tiratiros del grupo, pero también las conversaciones con su madre y su hermana, quienes le pedían que se aleje "de esa vida y de esa gente".
"Te pedí que no te caigas y te caíste, ahora te pido que te levantes por mí y sigas bien como estabas, quiero mi hermano el que no toma drogas, el que no tira tiros ni roba". Ese mensaje recibió Nahuel Agustín P., de 22 años, de parte de su hermana. Corrían los últimos días de octubre de 2020 y en la zona sur de la ciudad, entre los barrios Tablada y sus alrededores inmediatos, se vivía una suerte de guerra entre dos grupos de jóvenes con la disputa por el territorio para la venta de drogas como telón de fondo.
Por un lado el grupo de "Chuky Monedita", que tiene 26 años y está preso en la cárcel de Piñero cumpliendo condena por un homicidio y otros delitos. Bajo su mando funcionaba un grupo que fue desbaratado en junio de 2021 con la imputación de otras 12 personas y que también contaba con la participación de al menos un menor de edad, lo que valió una agravante en las acusaciones. Del otro lado estaba el grupo conocido como "La Planchada", con Lucas Smith a la cabeza, un pibe de 20 años cercano a "La Chana" y a René "Brujo" Ungaro, dos referencias del narcomenudeo en ese sector del sur rosarino.
Los días más activos de la banda de Chuky se terminaron a fines de octubre de 2020, cuando cayó uno de sus pilares: Jonatan Ribles, de 28 años. Cuando los investigadores peritaron el teléfono celular que le habían secuestrado se conocieron algunos pormenores que luego sirvieron como evidencias para las imputaciones que llevó adelante el fiscal Pablo Socca. Entre ellas estaba el plan para asesinar a Carlos Arguelles, entonces imputado como testaferro del narco Esteban Alvarado y a la vez testigo protegido en la causa contra su antiguo jefe. Aquel plan no resultó en ese entonces, aunque once meses después Arguelles fue asesinado.
Sicario
Entre los otros planes de la banda estaba la intención de intensificar la guerra contra "La Planchada". En ese contexto entra la participación de Nahuel Agustín P., recientemente imputado por Socca y su par Franco Carbone como miembro de la asociación ilícita liderada por Chuky. Había sido detenido el 2 de noviembre de 2020, junto a Nahuel R., otro integrante del grupo, en el marco de una investigación por una balacera. En los celulares de ambos se halló más material que los comprometió, entre ellos el ya frecuente alarde de armas de fuego en redes sociales.
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Nahuel P. había sido imputado por la Fiscalía de Flagrancia de portación ilegal de arma de fuego de guerra, abuso de arma y resistencia a la autoridad. Ahora, con nuevas evidencias, el fiscal Pablo Socca le imputó ser miembro de la asociación ilícita. "Es otro de los sicarios de la organización. Su rol consistía en efectuar disparos de arma de fuego contra viviendas o personas por encargo de Alejandro Núñez, líder de la organización criminal, recibiendo sumas de dinero en efectivo como contraprestación de las tareas realizadas", describió el fiscal en la audiencia de este jueves. "Para la concreción de los ataques armados se vale del uso de vehículos de la organización y del acceso ilegal a armas de fuego de diverso calibre. Se encarga de guardar y ocultar, y tener en su poder armas de fuego de la organización que luego son utilizadas para la concreción de los ataques ordenados contra bandas rivales y para enfrentamientos con los integrantes de bandas antagónicas", agregó.
Un día antes de ser detenido, Nahuel P. estaba desesperado. Le habían baleado la casa varias veces en pocas horas, temía por sus hermanos menores y otros familiares que vivían con él en su casa de La Paz al 5400. Entonces le pidió a Chuky Monedita que le consiguiera un arma para poder defenderse. "Necesito que me zafes, necesito una pipa", le pidió el 1º de noviembre de 2020 a las 8. "Hermano por favor me cayeron de nuevo tiraron una banda de tiros", le volvió a mandar cerca de las 19 del mismo día. "No tengo pipa boludo, tengo 3 rotas y 2 perdió coso y hay una andando que le voy a dar mañana para el laburo que tengo que hacer boludo", le respondió Chuky.
La conversación continuó con el acuerdo de que Nahuel saliera a hacer "un trabajo", que consistía en gatillar contra un objetivo determinado. Tal vez fue la antesala de la balacera en Biedma al 100 bis, territorio de Lucas Smith, que antecedió a su detención el día después de esa charla vía WhatsApp.
Madre preocupada
Días antes de caer detenido, Nahuel había hablado por WhatsApp con su hermana y su madre. Ellas se mostraron preocupadas por él, le pedían que tomara otros rumbos para su vida. "Te pedí que no te caigas y te caíste, ahora te pido que te levantes por mí y sigas bien como estabas, quiero mi hermano el que no toma drogas el que no tira tiros ni roba", le dijeron. Él dijo estar harto: "Voy a cazar una pistola y le voy a ir a hacer la guerra a ese gil de goma. Matar o morir". La bronca era con "el gil de Maxi". "Me mató a mi amigo y se hace el personaje conmigo".
En distintas partes de las conversaciones hacían alusión a Nikito, apodo de Nicolás Ríos, un joven de 17 años que había sido asesinado pocos días atrás, el 22 de septiembre de 2020 en Barra y 27 de Febrero. Incluso cuando Nahuel le pedía un arma a Chuky hablaba de vengar a su amigo. "Si vos me habilitás la pipa yo los bajo. A parte ya de paso lo vengo a mi compañero, Nikito era mi re compadre hermano, Nikito era mi re pierna".
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En las conversaciones con su madre y su hermana aparecen más referencias a amigos o allegados que terminaron muertos, heridos o presos. "Sé que no andás bien, sé que te torciste otra vez y siempre tengo miedo de perderte. No quiero que terminés como Pato, tampoco como Joel o llorarte en un cajón", le decían. Él parecía no hacer caso, su respuesta fue un fragmento de una canción del trapero Lit Killah: "Yo siempre camino flexin por la street".
Sin embargo, Nahuel hablaba en serio. "Ahora estoy por ir a hacer un maleanteo, vamos a hacer un buen atraco, un millón para mí", confesó. En esos mensajes se evidenció el inmenso contraste entre la ganancia percibida por ciertos hechos delictivos en relación al pago de alguna changa informal. "Me mandaron a hacer un laburo hace como una semana. Hay medio millón. Hoy fui a hacer un flete y me gané 200 pesos. Tengo que matar un viejo para agarrar medio millón", dijo Nahuel. Posiblemente el "viejo" al que se refería era Carlos Arguelles.
Su madre no quería creerle: "Mi hijo ya dejó esa vida. Mi hijo quiere salir adelante laburando, vivo, limpio y tranquilo, ¿o me equivoco?". "No, no te equivocás. Si no ya andaría en un re tutu", le dijo él. "Sos mi vida, no me defraudes, te amo mucho", le respondió su madre y la conversación terminó cuando ella le envió una foto en la que Nahuel sonreía con un niño en brazos. Tres días después cayó preso, este jueves la jueza de Primera Instancia Valeria Pedrana confirmó la prisión preventiva hasta el 2 de marzo de 2023.