Una serie de hechos violentos ocurridos en agosto de 2023 fue aborda en un juicio oral que culminó este martes con dos condenas. El suceso más grave fue el asesinato de un joven que salió de su casa a pasear a su perra, ataque al que le siguieron dos balaceras contra sedes policiales.
Lautaro Román Núñez y Roberto Chapire fueron condenados a 28 y 18 años de prisión, respectivamente, por esa serie de hechos violentos. Núñez fue responsabilizado por el homicidio de Laureano Cardozo, un joven de 23 años asesinado de manera azarosa cuando salía de su casa a pasear a su perra. En tanto ambos fueron condenados por dos ataques a tiros contra sedes policiales en la zona sur.
El fallo se dio a conocer en el Centro de Justicia Penal por el tribunal integrado por los jueces Lisandro Artacho, Paola Aguirre y Dolores Aguirre Guarrochena. La fiscal Laura Riccardo había solicitado 32 años de prisión para Núñez y 25 para Chapire.
La investigación había permitido reconstruir una secuencia que comenzó con un homicidio y terminó, una semana después, con dos atentados casi consecutivos contra edificios policiales. En las escenas quedaron carteles con amenazas dirigidas a un fiscal y a integrantes de una facción de Los Monos. Las pericias sobre una moto, teléfonos celulares y huellas dactilares fueron claves para vincular a los acusados con los ataques.
Un asesinato al azar
El primero de los hechos ocurrió el 18 de agosto de 2023. Esa noche, alrededor de las 21.15, Laureano Cardozo, de 23 años, abrió la puerta de su casa de Flammarion al 5100 para salir a pasear a su perra. En ese momento, desde un Fiat Uno blanco que circulaba por la cuadra, varios hombres efectuaron al menos tres disparos. Uno de los proyectiles impactó en una de las manos de Cardozo y otro en el pecho. El joven murió como consecuencia de las heridas.
>>Leer más: Incriminado por sus huellas dactilares, le imputaron un homicidio y dos balaceras con amenazas
Cardozo no era el destinatario del ataque. Su familia sostuvo desde el comienzo que no tenía problemas con nadie y que era ajeno a cualquier disputa entre bandas. El caso fue investigado como un crimen al voleo y durante los últimos tres años sus familiares realizaron distintos reclamos para pedir justicia.
El Fiat Uno utilizado por los agresores había sido robado el día anterior, cuando estaba estacionado en 9 de Julio al 100. El vehículo fue abandonado después del ataque y, durante las pericias, los investigadores encontraron una huella de Lautaro Núñez en la parte interna de la ventanilla delantera del acompañante. Ese rastro terminó siendo una de las principales evidencias que lo vincularon con el homicidio.
Ataque a la policía
A siete días del crimen de Cardozo se produjo otra secuencia de violencia. El 25 de agosto de 2023, alrededor de las 19, dos personas llegaron en una moto hasta la sede de la entonces Agencia de Investigación Criminal, en Lamadrid al 400, y efectuaron varios disparos contra el frente del edificio.
>>Leer más: En pocos minutos atacaron a tiros dos sedes policiales en la zona sur: un herido
Antes de escapar dejaron un cartel de cartón con amenazas. El mensaje estaba dirigido al fiscal Matías Edery y a integrantes de una facción de Los Monos y advertía que, si continuaban los ataques contra determinados integrantes de la organización, comenzarían a matar policías, jueces y fiscales.
La investigación determinó que los gatilleros se movieron en una moto Guerrero 150. Las cámaras de seguridad permitieron observar que el asiento de la moto tenía una rotura particular en la cuerina. Cinco días después, durante un allanamiento en una vivienda de bulevar Seguí al 200, los investigadores encontraron una moto que coincidía con esas características. El rodado quedó vinculado a Roberto Chapire.
Más balazos
Pocos minutos después de la balacera contra la sede de la AIC, los atacantes se dirigieron hacia la zona de avenida Grandoli y Doctor Riva. Chapire conducía la moto mientras Núñez efectuaba disparos hacia el destacamento policial conocido como El Tanque. También dejaron otro cartel intimidatorio.
>>Leer más: La villa Flammarión sumida una vez más en una espiral de violencia
Uno de los disparos alcanzó a David Rodrigo Obregón, un trabajador que se encontraba en una parada de colectivos. El hombre recibió un impacto en la zona abdominal y quedó gravemente herido.
La coincidencia entre las cámaras, la moto secuestrada y las comunicaciones telefónicas permitió a los investigadores avanzar sobre la hipótesis de que los dos acusados habían participado como ejecutores de los ataques.
Las condenas
Por esos hechos, Roberto Chapire fue condenado a 18 años de prisión efectiva. El tribunal lo consideró responsable, entre otros delitos, de la portación ilegítima de un arma de fuego de guerra, amenazas coactivas calificadas por el uso de arma de fuego, daño calificado, intimidación pública y tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego.
Tragedia en la costanera: López Gagliasso fue condenado a 16 años de prisión
Lautaro Román Núñez recibió una pena de 28 años de prisión efectiva. Fue condenado como coautor del homicidio agravado por el uso de arma de fuego de Laureano Cardozo y por la portación ilegítima de un arma de fuego de guerra. También fue responsabilizado por su participación en los dos ataques contra las sedes policiales, las amenazas y la tentativa de homicidio de Obregón.
La resolución de este martes cerró así el juicio por una serie de ataques que, en agosto de 2023, expusieron nuevamente el modo en que las disputas y órdenes surgidas del mundo criminal podían traducirse en homicidios, balaceras y amenazas contra instituciones públicas en Rosario.