El presunto líder del clan Muñoz fue imputado este viernes junto a su hijo de 17 años por el crimen del policía federal Rodolfo Manfredi, ocurrido el 11 de junio en Villa Banana. Ambos fueron considerados parte del grupo que emboscó y disparó contra tres agentes federales que, de acuerdo a lo expuesto por los fiscales, realizaban tareas de civil en un pasillo signado por el narcomenudeo. Al padre le dieron prisión preventiva, en tanto que el menor recibió domiciliaria.
Eduardo Muñoz, de 37 años, fue detenido este jueves en el barrio Tablada. Agentes de la Policía Federal realizaron un allanamiento en una vivienda de Centeno al 500 donde se refugiaba desde que el 12 de junio, un día después del crimen, la Justicia había solicitado su captura.
La imputación abarca también delitos relacionados a la venta de drogas. La hipótesis de los fiscales es que Eduardo Muñoz heredó el liderazgo de una gavilla barrial que le dejó al caer en prisión Dalmacio "Sapo" Saravia. El propio Eduardo y una hermana de los Muñoz ya habían sido condenados como parte de la banda de Saravia, en la que también operaba un hijo del Sapo, Leonardo "Leo Rey" Saravia.
El crimen del policía
En la audiencia realizada este viernes el fiscal amplió la acusación en base a declaraciones de testigos de identidad reservada y el testimonio de uno de los agentes que sobrevivió al enfrentamiento. En ese sentido mantienen la hipótesis inicial: los agentes, afectados al Plan Bandera, realizaban tareas de civil cuando fueron identificados por miembros de una banda dedicada al narcomenudeo. Todo eso ocurrió en once minutos, desde las 23.37 que las cámaras de vigilancia captan a Manfredi bajar de un móvil policial, hasta las 23.48, cuando se ve a los otros dos efectivos escapar a las corridas del pasillo ubicado en la zona de Gutenberg y 27 de Febrero.
El agente que declaró sostuvo que distintas personas, entre ellas un hombre al que conocían y tenían identificado como "Borrachín", comenzaron a preguntarles qué hacían allí. En cuestión de minutos, en circunstancias todavía poco claras, comenzaron a ser expulsados. "Cobanis, váyanse", dijo el policía que insistieron estas personas que comenzaron a seguirlos. Cuando los agentes caminaban rumbo a una salida del barrio, una persona comenzó a dispararles. La actualización de la causa ubica a Eduardo Muñoz y a su hijo en la escena del crimen.
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El primer imputado del clan fue Luis Muñoz, quien también resultó herido y otro hermano suyo, desligado de la causa, lo llevó al hospital, donde quedó bajo custodia. Días después fue imputado al igual que Jorge Muñoz, otro de los hermanos detenidos que fue reconocido por uno de los agentes a partir de una foto que le mostro una colega suya. Durante la audiencia Jorge Muñoz pidió hablar y aseguró que al momento del ataque a los policías no estaba en la escena del hecho sino en lo de su madre.
Una familia ligada al narcomenudeo
Los Muñoz ya detenidos son apuntados como parte del clan familiar que quedó bajo la lupa judicial luego del asesinato del policía Manfredi. En ese marco Eduardo Muñoz es considerado el líder de la organización.
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Eduardo Muñoz, de acuerdo a lo expuesto por fiscales federales en las audiencias por el homicidio de Manfredi, quedó a la cabeza de la banda tras la caída en desgracia de Dalmacio "Sapo" Saravia y su hijo Leandro "Leo Rey" Saravia. La organización opera principalmente en Villa Banana y varios de sus miembros son familiares.
El clan Saravia es conocido tanto por vecinos como por investigadores, y el Sapo ya cumple condenas por narcotráfico. En una de esas causas, que data de 2023, Eduardo Muñoz estuvo entre los condenados. En otra más reciente, de enero pasado, el Sapo fue condenado junto a su pareja Marianela Muñoz, hermana de los sospechosos.