“Cuando uno pierde se busca más lo negativo que cuando se gana o se empata. Nos toca perder, es doloroso porque no veníamos sumando de a tres. Nos toca hacer un mea culpa y pensar que con lo que estamos haciendo no nos alcanza y tenemos que hacer un poco más. A nosotros nos da impaciencia no poder ganar. Al final pegamos un tiro en el travesaño y otra pelota la sacaron en la línea. En el balance de las jugadas de peligro el empate hubiese sido lo más lógico. Pero los puntos te lo dan los goles en el arco de enfrente”. Sin vueltas, ni excusas, el experimentado zaguero Diego Novaretti le puso palabras de cordura al presente canalla. Es hora de hacer una autocrítica para volver al postergado triunfo.
“En el primer tiempo fue superior Vélez, no podíamos encontrar las marcas y nos generaron situaciones, después en el segundo cambió mucho la situación y atacamos bien, creo que merecíamos un poco más, pero lamentablemente nos tocó perder”, expresó tras la derrota por la mínima diferencia en el Gigante de Arroyito.
El defensor abundó que “en el segundo tiempo merecimos más. Hicimos un buen trabajo, generamos situaciones de gol, pero lamentablemente no se nos dio”.
En tanto, al ser consultado por el arbitraje de Ariel Penel, evitó las polémicas: “De los árbitros no acostumbró a hablar”.
Para concluir indicó: “Nosotros en el día a día trabajamos para mejorar, producimos buenas chances en el complemento, pero terminamos con una derrota que nos duele en nuestra casa”.
Está claro que Novaretti evitó tirar la pelota afuera y se hizo cargo de la compleja situación que atraviesa el canalla, donde más allá de las buenas intenciones que tiene el equipo sin regularidad en los 90 minutos, la realidad marca que no es casualidad que hace ocho partidos que no gana, con siete empates y la derrota de ayer ante Vélez. Se viene Estudiantes y allí debe ponerse de pie.
Colazo le aportó poco al equipo
Nicolás Colazo no hizo menos, pero tampoco más que Zabala en los primeros siete partidos y que Joaquín Pereyra en los otros dos. La apuesta de Cocca respecto al ingreso del zurdo no resultó. Fue más que rescatable el zapatazo que sacó a los 13’ del complemento y que dio en la cara externa de la red, pero fue casi lo único que generó. Lo del primer tiempo fue lo más flojo de Colazo. Esta vez Central jugó con un volante por izquierda, pero su aporte pasó inadvertido. Una a favor del volante: el equipo casi nunca atacó por su sector porque siempre se volcó (como lo hizo en muchos otros cotejos) sobre el andarivel de Ciro Rius. Por eso le costó meterse en partido y participar del juego.