Frank Kudelka armó un equipo de Newell's que dio algo más de lo esperado, pero fue insuficiente
El técnico asumió el riesgo de estar en el clásico y hubo algún que otro cambio en el juego. No alcanzó y queda mucho por crecer para sacar a la Lepra del fondo
Frank Kudelka tuvo tres entrenamientos con Newell's previos al partido contra Central en el Coloso.
Tres prácticas. Fue todo lo que dispuso Frank Kudelka para preparar el equipo de Newell’s para el clásico. Nadie lo obligó a asumir la conducción del equipo ya mismo. Se comprometió. Entendió que era lo que correspondía. La derrota por 2 a 0 no lo condena. Nadie le adjudicó la responsabilidad del resultado. Hubiese sido injusto.
Con lo que se encontró, armó un conjunto que de a ratos cumplió más de lo esperado. Para el futuro, para el real desafío de la Lepra, subir en la tabla y no correr riesgos con el descenso, fue un mensaje positivo el que se entregó. Mínimo. Austero. Nada satisfactorio. Pero positivo al fin.
La complicación de su trabajo desde ahora es la limitación propia de un plantel carente de recursos. Estas deficiencias individuales constituyen su gran obstáculo. Son escasos los jugadores que hoy dispone y que pueden ser considerados titulares. Walter Núñez y ninguno más.
image (5)
La segunda clara de Newell's en el clásico, después del remate en el palo de Núñez. No pudo concretar el Colo Ramírez.
Marcelo Bustamante
Newell's: pocas individualidades para rescatar
Quizás Luciano Herrera, Matías Cóccaro y Armando Méndez, pero más por lo que supieron hacer que por el presente. Es lógico que sea así, que haya tantos discutibles, si se considera que integran uno de los peores equipos del torneo. En los números, el peor.
Si con estos futbolistas Newell’s logra despegar, el mérito de Kudelka será enorme. Y si le consiguen ahora dos o tres incorporaciones, que sean útiles y que mejoren lo que el entrenador ya tiene, algo complejo de lograr a esta altura de la competencia, más beneficioso será para la labor que el entrenador tiene por delante. Que perseguirá un único objetivo: sacar al equipo “del fondo del mar”, tal cual sus palabras tras el 0-2 frente a Central.
La salida del uruguayo Martín Fernández Figueira a Albacete, la partida de Jherson Mosquera a Deportes Tolima, que solo falta que se confirme de manera oficial, y la lesión de Gabriel Arias le abrieron a Newell’s tres cupos para realizar incorporaciones. Pero los jugadores disponibles de condiciones no abundan y es estrecho el margen de maniobra para sumar futbolistas a un plantel de bajo vuelo, caído no solo futbolísticamente sino en el aspecto anímico.
El ánimo por el suelo
Golpeado por la sucesión de derrotas, ese espíritu competitivo es por demás de frágil. Lo fue demostrando. Ante la mínima adversidad, como el gol del rival, se quiebra por completo y el equipo queda absolutamente vulnerable, capaz de sufrir una goleada. Es sobre lo que Kudelka debe ocuparse.
Algún cambio al respecto se notó en el clásico. El carácter de Newell’s fue otro el domingo. Luchó con mayor determinación. Disputó la pelota con agresividad. Hasta tuvo dos ocasiones de gol, más que Central en el primer tiempo, que no aprovechó porque la definición es un problema enorme.
image (6)
El Colo Ramírez y Julián Fernández. Newell's y Central dan todo lo que tienen en el clásico.
Celina Mutti Lovera
El gol de Ángel Di María derrumbó a Newell’s. Pero así y todo, perdido y confundido, sin manejar la pelota, con errores y un desempeño que le pudo costar más que el tanto de Enzo Copetti, no fue por una cuestión de temperamento que Central lo dominó sin dificultades. Fue exclusivamente por falta de jerarquía colectiva.
Kudelka entendió que la manera de jugar contra un conjunto dotado técnicamente y con circulación como el equipo auriazul era agrupando las líneas y presionando al rival que tenía la pelota, la mayor parte del tiempo ejerciendo esa asfixia a partir de la mitad de la cancha. Y agrediendo a Central sin pausa y con ataques directos. El plan ideado por el entrenador salió durante un buen rato del primer tiempo. No lo pudo mantener.
La sagacidad de Frank Kudelka
Esta capacidad de Kudelka para entender qué hacer en el clásico es un indicio de que el equipo puede jugar a algo distinto, a un nivel superior al que se acostumbró en el torneo. Experiencia tiene el técnico. Conocimiento de Newell’s y de sus demandas, a partir de su anterior paso por el club, también.
“Sé lo que tengo y hacia dónde vamos”, manifestó Kudelka luego del clásico. Con esas palabras expresó que tiene conciencia plena de la realidad de Newell’s y de la misión que le toca.
El compromiso de sentarse en el banco rojinegro desde este mismo domingo y algunas aspectos positivos del juego de Newell’s fueron un cambio. Nada que haya servido para sacar adelante el clásico ni que conforme a nadie. Pero en tiempos de miseria, una señal de esperanza no es poco. Está en las manos de Kudelka, aunque también de los jugadores y de los responsables del club eligiendo bien las incorporaciones.
Noticias relacionadas
Newell's cambia medio equipo para el clásico rosarino y tiene nuevo capitán
El clásico, en la mirada de periodistas de Rosario con una coincidencia marcada
Newell's llega al clásico en uno de los peores momentos de su historia: último en casi todo
Un banderazo de Newell's con apoyo total de cara al clásico pese al mal tiempo