Israel y Estados Unidos continuaron este lunes con sus ataques sobre Irán que forman parte de una campaña que, de acuerdo con el presidente estadounidense, Donald Trump, probablemente se extenderá durante varias semanas. En tanto, Teherán y sus aliados respondieron con ataques contra Israel, los Estados árabes y objetivos críticos para la producción mundial de energía.
La intensidad de los ataques, la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y la falta de cualquier plan de salida sentaron las bases para un conflicto prolongado con consecuencias de gran alcance. Lugares usualmente tranquilos en Medio Oriente, como Dubai, fueron atacados; cientos de miles de pasajeros están varados en todo el mundo; los precios del petróleo se dispararon y los aliados de Estados Unidos prometieron ayudar a interceptar misiles y drones iraníes.
Sin un fin al conflicto en el horizonte, Trump dijo que es probable que las operaciones duren de cuatro a cinco semanas, pero que estaba preparado “para ir mucho más allá de eso”.
Aseguró que las fuerzas estadounidenses estaban decididas a destruir las capacidades de misiles de Irán, acabar con su Armada, evitar que elabore un arma nuclear y garantizar que no pueda mantener su apoyo a grupos aliados como el Hezbolá libanés, el cual lanzó misiles contra Israel que respondió con una serie de ataques aéreos.
“Esta fue nuestra última y la mejor oportunidad de atacar —y lo estamos haciendo ahora mismo— y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro”, declaró Trump.
Danny Danon, embajador israelí ante Naciones Unidas, señaló que el conflicto continuará “el tiempo que sea necesario”. Un portavoz militar israelí, el general de brigada Effie Defrin, dijo que su país mantiene “todas las opciones sobre la mesa”, incluida una posible invasión terrestre a Líbano.
Aviones derribados por error
El caos del conflicto se hizo evidente cuando el Ejército estadounidense dijo que Kuwait había “derribado por error” tres aviones F15E Strike Eagles durante una misión de combate mientras Irán atacaba con aeronaves, misiles balísticos y drones. El Comando Central estadounidense indicó que los seis pilotos se eyectaron con seguridad y están en condición estable.
Mientras varios ataques aéreos alcanzaban Teherán, el principal funcionario de seguridad, Ali Larijani, prometió en la red social X (ex-Twitter): “No negociaremos con Estados Unidos”.
El número de muertos aumentó en todos los bandos. La Media Luna Roja Iraní reportó que la operación estadounidense-israelí ha cobrado la vida de al menos 555 personas. En Israel, donde los misiles iraníes han alcanzado distintos puntos, 11 personas han muerto. La respuesta de Israel contra Hezbollah dejó varios muertos en Líbano. Seis soldados estadounidenses han perdido la vida, se informó de tres muertos en Emiratos Árabes Unidos, dos durante la primera contraofensiva iraní, uno en Kuwait y otro en Baréin.
Con los mercados mundiales ya sacudidos por los combates, QatarEnergy anunció que detendría su producción de gas natural licuado, sacando del mercado a uno de los principales proveedores a nivel mundial. No señaló cuándo planea restablecer su producción. En respuesta, los precios del gas natural en Europa se dispararon un 40 %.
La refinería saudí Ras Tanura fue atacada por drones, que fueron repelidos por sus defensa, afirmó un portavoz militar a través de la agencia estatal Saudi Press Agency. La instalación tiene una capacidad de más de medio millón de barriles de crudo al día.
Varios barcos también fueron atacados en el estrecho de Ormuz, la estrecha boca del Golfo Pérsico por la que pasa una quinta parte de todo el petróleo que se comercia a nivel mundial y donde Irán ha amenazado con ataques.