Las clases en Rosario comenzaron este lunes 2 de marzo y el servicio de transportes escolares comenzó el ciclo lectivo con un aumento del 30% en sus tarifas respecto de diciembre, producto del fuerte incremento de los costos operativos que enfrenta el sector. El valor del servicio parte de los 180 mil pesos y en algunos casos llega hasta los 250 mil por mes.
Así lo explicó Sel Ruiz Brizuela, representante de la Cámara de Titulares de Transportistas Escolares de Rosario, quien detalló que el ajuste responde principalmente a la suba sostenida del combustible. “Solo en lo que va de 2026 ya tuvimos alrededor de cuatro aumentos. El combustible acumuló una suba cercana al 40% el año pasado, con incrementos semanales consecutivos que siguen impactando en nuestra estructura de costos”, señaló.
A ese escenario se suman los aumentos en los seguros y en las unidades. Según explicó Ruiz Brizuela, hoy una unidad usada equivale a cerca del 30% del valor de una unidad 0 kilómetro, lo que dificulta la renovación del parque automotor y encarece tanto los repuestos como la mano de obra. “Además, los seguros aumentan en función del valor de las unidades, lo que vuelve aún más complejo sostener el servicio”, agregó.
Tarifas
En ese contexto, las cuotas mensuales para el transporte escolar comenzaron el año con un piso de 180.000 pesos y pueden alcanzar los 250.000, según la zona, la distancia recorrida, la cantidad de kilómetros, las horas de servicio y la carga horaria de cada escuela, especialmente en los casos donde existen sobreturnos. Durante el año pasado, los valores se habían ubicado entre los 140.000 y los 170.000 pesos.
En cuanto a la demanda, desde el sector indicaron que no se registró un aumento significativo en la cantidad de chicos transportados. Antes de la pandemia funcionaban unos 320 transportes escolares en la ciudad, mientras que actualmente quedan alrededor de 180, que trasladan a unos 3.600 alumnos. “Al reducirse tanto la cantidad de unidades, los que seguimos en actividad logramos cubrir la demanda existente”, explicó la representante del sector.
Durante 2025 se observó una leve reactivación del servicio, impulsada por el adelantamiento del horario de ingreso escolar matutino a las 7.15, que obliga a muchos chicos a salir de sus casas antes de las 6.30. A eso se suman factores como la inseguridad y las condiciones climáticas, además de la dinámica familiar actual. “En muchos hogares trabajan ambos padres y el transporte escolar se convierte en una solución que garantiza la ida y el regreso de los chicos, incluso cuando quedan al cuidado de un familiar o una niñera”, señaló.
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Doble fila
Respecto a la circulación y el estacionamiento en las inmediaciones de las escuelas, Ruiz Brizuela destacó la campaña impulsada por la Municipalidad contra el estacionamiento en doble fila. Indicó que muchas instituciones educativas se sumaron a la iniciativa y difundieron la información entre las familias a través de grupos de WhatsApp.
“Hoy hay controles. Si bien hay escuelas problemáticas donde todavía se estaciona incluso en triple fila, como la Arzeno (Ovidio Lagos al 1000) o la Dante Alighieri (Oroño al 1100), tenemos expectativas de que este año la situación mejore con la concientización promovida tanto desde el Estado como las propias instituciones educativas de forma efusiva”, sostuvo.
Por último, consultada sobre la posible competencia de aplicaciones de transporte no habilitadas, como Uber o Didi, la representante descartó un impacto significativo. “Los padres no confían en cualquier vehículo para trasladar a sus hijos, y los chicos muchas veces quieren ir con sus amigos. El transporte escolar ofrece habilitación, seguro y un vínculo de confianza con la escuela", apuntó.
Respecto a lo que sucedía en otras épocas, marcó que a diferencia de los remises de antes, que a veces llevaban a dos o tres chicos cuyos padres se ponían de acuerdo, estas aplicaciones no cuentan con seguros ante un choque ni habilitación para transportar niños. Por eso, no sentimos que impacten en nuestra actividad”, concluyó.