Un inesperado pedido interrumpió un partido del fútbol brasileño este fin de semana y se hizo viral en las redes sociales. Durante el duelo entre Betim y Cruzeiro por el Campeonato Mineiro, el histórico arquero Cássio debió dejar momentáneamente el campo de juego para ir al baño y frenó las acciones ante la mirada asombrada de propios y ajenos.
A los 3 minutos del segundo tiempo, con el empate parcial sin goles, el guardameta le solicitó al árbitro detener el encuentro para pasar por el vestuario con urgencia y evitar pedir el cambio.
Este pedido poco común detuvo las acciones del partido durante casi cuatro minutos, con el registro de la sorpresa de los jugadores de ambos equipos y los fanáticos que se encontraban debajo de la lluvia en las tribunas del estadio Arena Urbsan de Betim.
El insólito pedido de Cássio
El arquero de 38 años, con una extensa trayectoria que incluye títulos de Copa Libertadores y Mundial de Clubes, contaba con molestias estomacales por las cuales incluso debió tomar una pastilla en el comienzo de la segunda parte, tal como se pudo ver en la transmisión del partido.
Sus compañeros, los rivales y la terna arbitral lo esperaron hasta que cumplió con sus necesidades y retornó al campo de juego entre risas y bromas de parte de los hinchas, con aplausos y cánticos desde las tribunas.
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Finalmente, Cássio continuó en cancha y logró mantener su arco en cero para que Cruzeiro se lleve la victoria por 1-0 gracias al gol de Matheus Pereira sobre el final del encuentro, el cual le permitió seguir con chances de clasificación a las semifinales del torneo estadual.
Una gloria del fútbol brasileño
El arquero Cássio tiene una extensa trayectoria de casi dos décadas que lo ubica como una de las glorias del fútbol brasileño de este siglo. Tras su debut con Gremio en 2006, fue transferido a PSV Eindhoven de Países Bajos y se mantuvo en el fútbol europeo hasta 2011.
Su regreso a Brasil lo tuvo como uno de los principales protagonistas de la etapa más importante de la historia de Corinthians. Establecido como una de las figuras clave del club paulista, se coronó campeón de la Copa Libertadores 2012 y del Mundial de Clubes de aquel año, siendo la figura del partido frente a Chelsea para lograr el último campeonato del mundo de un equipo sudamericano.
Además, con el Timao ganó la Recopa Sudamericana 2013, dos títulos del Brasileirao (2015 y 2017) y cuatro campeonatos Paulista (2013, 2017, 2018 y 2019). Cerró su camino con Corinthians a mediados de 2024, 12 años después de su llegada, con más de 700 partidos disputados y como ídolo de la institución. Desde allí, firmó contrato con Cruzeiro hasta 2027.