En su cuarta edición, el Festival Faro no sólo creció en propuestas sino también en convocatoria. Más de 120 mil personas pasaron por el parque Urquiza durante los tres días del encuentro. Por los dos escenarios -el del Anfiteatro y del montado atrás del Planetario- pasaron unos 160 artistas que demostraron el inmenso aporte que Rosario hace a la escena musical del país.
El festival culminó el domingo, después de tres noches en las cuales el parque Urquiza se convirtió en el punto de encuentro de adultos, jóvenes e infancias que compartieron propuestas lúdicas, musicales, artísticas y de gastronomía.
Para el secretario de Cultura y Educación, Federico Valentini, el balance fue positivo. "Es un festival que se consolida en la convocatoria y también en la calidad de la experiencia. Han venido vecinas y vecinos de todos los barrios de la ciudad, también tuvimos mucha participación de gente de otras localidades que han llegado al festival para poder disfrutarlo. Más de 120 mil personas transitaron por estos tres días, artistas de la ciudad que han tenido participaciones excepcionales en el escenario, así que muy contentos y conformes con la decisión de la Municipalidad de Rosario de invertir en cultura, y seguiremos apostando a esto porque queremos que FARO sea uno de los festivales más importantes del país”.
El número de asistentes no es estimado, ya que el público debía registrarse y obtener un Qr para ingresar al festival. Este dispositivo permitió conocer también que más del 10% de la concurrencia eran personas que visitaban la ciudad, lo que muestra como las propuestas cultuales favorecen el movimiento turístico y demuestra el posicionamiento del festival en el calendario cultural.
Como en sus ediciones anteriores, el festival pudo integrar propuestas para todas las edades. El Museo de Ciencias permaneció abierto durante toda la noche, hubo juegos de agua y un sector destinado a que los más pequeños aprendan a andar en bicicleta. También un gran espacio para realizar pic nics y muchos puntos para tomar selfies que se sumaron a las propuestas musicales.
El escenario del parque fue uno de los puntos de encuentro con mayor convocatoria, facilitado por la amplitud del predio que rodeó al escenario. Por su parte, el escenario del Anfiteatro Municipal se mostró en varias oportunidades colmado, tanto que el público se mantuvo de pie para facilitar que más personas disfruten de los espectáculos, como sucedió la noche del sábado durante la actuación de Baglietto-Vitale.
Gastronómicos, conformes
El evento contó además con actores comerciales, entre ellos del rubro gastronómico, que tuvo un buen funcionamiento, con resultados que superaron las expectativas del sector. “Esta es una edición especial, porque ampliamos la convocatoria y ya hay participación de algunas empresas en lo que tiene que ver con lo gastronómico. Año a año va creciendo notablemente el festival. Hasta el momento ha sido próspero, exitoso en cuanto a lo que es venta, convocatoria, buena aceptación, diversidad de la propuesta gastronómica y de bebidas”, expresó el secretario de la Cámara de Food Trucks de Rosario, Mariano Frías, durante las primeras horas de la última jornada.
Otro sector comercial que formó parte de la iniciativa fue la feria de diseño local, que también tuvo un balance satisfactorio. Agostina es la creadora de Menine Lua, una de las 20 marcas que tuvieron su espacio en el festival: “Es la primera vez que participo en el festival, la verdad es que quedé sorprendida de la cantidad de gente. Me encantó todo, la infraestructura, la organización de la feria, la seguridad, la predisposición, hermoso todo”.
La Chancha es una marca de accesorios únicos creados con materiales de descarte urbano y también tuvo su lugar en la feria: “Estuvo buena la posibilidad de mostrar mi trabajo, venir al espacio público. La recepción de la gente siempre es muy buena, me sentí muy bien atendida, muy cuidada”, destacó Silvina, referente de la marca.
De la feria participó además la tienda de la Universidad Nacional de Rosario, que ofrece merchandising de diseño de la UNR. Respecto al balance, Jose Luis detalló: “Es el segundo año que venimos como institución. Nosotros estamos acostumbrados al público universitario y trabajadores de la universidad. Acá el público es mucho más amplio, más de la ciudad, hay mucha gente joven, así que tenemos una muy buena vista a todo ese público que le gusta mucho las cosas que hacemos. Y respecto a la venta se vende, así que muy contentos”.
El festival contó este año con el acompañamiento de la Universidad Nacional de Rosario y Lotería de Santa Fe y con el auspicio de Alto Rosario, Cerveza Santa Fe, Fernet Branca, AMR Salud, Mercado de Productores Rosario, Colegio de Agrimensores de la Provincia de Santa Fe, departamento Sur y Lincon. En esta edición se sumaron espacios de sponsors con distintas propuestas para el público.
Alto Rosario se sumó al festival con un stand que incluyó un photo opportunity que recreaba un escenario invertido, con una puesta en escena 'patas para arriba', invitando al público a interactuar y llevarse un recuerdo del festival. AMR Salud, el sistema de medicina privada de Red AMR, llegó a FARO brindando repelente para la gente que llegó al festival, y ofreciendo el sorteo de una bicicleta. .
El Colegio de Agrimensores estuvo presente en el festival con la entrega de abanicos y vasos reciclables. Por su parte, la empresa Lincon brindó conectividad en todo el predio, facilitando la organización del evento, además de sortear 100 meses de internet gratis.
Un festival para toda la familia
Las percepciones del público marcan el termómetro de lo que se vivió en el parque, que se convirtió en un gran predio sutilmente intervenido para lograr la combinación perfecta entre naturaleza, arte y cultura. “Lo que funcionó muy bien y que traemos por primera vez al festival son obras de artistas emergentes, de la convocatoria del CEC. Fueron espacios muy visitados y muy bien recibidos por el público, una experiencia nueva para artistas emergentes, para ellos llevar la obra a un espacio público, a un evento masivo, fue una experiencia a nivel montaje, adaptación de obra. Y el público recibió muy bien la propuesta en esta situación nueva de encontrarse con una obra en el festival. Este año también pensamos en diferentes modos de recorridos y otras propuestas en relación a cómo habitar el espacio, y la verdad es que también va funcionando cada vez mejor”, afirmó Florencia Luchessi, una de las integrantes del equipo de organización del festival.
Las infancias también tienen su espacio ya consolidado en el festival, siendo uno de los grandes protagonistas del evento, no solo por los sectores pensados para ese público, sino porque la propuesta de FARO contempla la posibilidad de que nadie quede afuera de la experiencia. “Los espacios para infancias como siempre fueron muy visitados y muy bien recibidos, llenos de niñas y niños todo el tiempo. La verdad que la recepción del público super bien, el público siempre está bien predispuesto y muy agradecido con las propuestas”, destacó Luchessi.
Las propuestas incluyeron una lona gigante para picnics colectivos: “Uno de los dispositivos nuevos de este año fue el gran picnic, una lona de 25 metros por 15 para que la gente se siente a cenar, estuvo todo el tiempo llena, así que ya estamos pensando para el año que viene en hacerla un poco más grande”, afirmó la organizadora.