Gol de arquero vale doble: una última bala, la seña de Mourinho y el gol agónico del Benfica

En la última jugada del partido, el cabezazo del portero fue la llave para la clasificación de los portugueses y para crear una jornada histórica.

Jueves 29 de Enero de 2026

El Benfica necesitaba un gol más y el reloj se consumía. Una sola pelota más, un tiro libre al área lejos del arco como última chance para clasificar. El estadio ardía y la adrenalina se sentía en la transmisión de la televisión. Todos al área del Real Madrid, incluso el alto arquero ucraniano, Anatoliy Trubin. El viejo lobo José Mourinho olfateó y ordenó: “You, go”, le dijo en inglés, un "Andá". El riesgo a un contragolpe y que le empaten el partido no cambiaba nada, solo un instante ridículo con todos corriendo de atrás a algún rapidito del Madrid.

El arquero fue, se posicionó unos metros afuera del área esperando que su compañero, un pelado con cara de susto, la tire con fuerza allí. Pitido, carrera hacia el área y un centro quirúrgico al punto penal de parte del pelado, que al final estaba enfocado, no temeroso. Trubin la imantó, apenas se elevó y metió un cabezazo de lleno, imposible de atajar, incluso para el mago Thibaut Courtois.

Los relatos en varios idiomas mostraron asombro y vehemencia. Esto pasa una vez cada mucho tiempo y estaba pasando, y era para clasificar en el último segundo, y contra el Real Madrid. El alarido del estadio lo entendió así, y también el de los compañeros de campo y del banco de suplentes del arquero que lo corrieron varios metros en el festejo. Trubin deslizando de rodillas en el césped y el resto llegando fue toda una postal. Mourinho, ideólogo de la criatura, grito eufórico.

Benfica logró una milagrosa clasificación a los playoff de la UEFA Champions League después de ganarle 4-2 al Real Madrid en el Estádio da Luz. En la última jugada del partido, necesitaba para superar al Olympique de Marsella por diferencia de gol en la tabla general y el cabezazo de su arquero fue la llave para esa clasificación y para crear una jornada histórica.