A los 49 años y debido a una afección pulmonar, falleció Claudio “El Yerbatero” González, un laborioso delantero que jugó la Copa Libertadores con Rosario Central. Tras el retiro, se había radicado en Córdoba donde llegó a fundar un club y se dedicó a la formación de juveniles.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en el mundo del fútbol: la muerte de El Yerbatero González era inesperada, un poco por su edad y otro porque se había alejado de los flashes de los estadios y la pelota. El delantero, que pasó por Central en la temporada 2003-2004, dejó su huella por su entrega y dedicación.
Delantero con “poco” gol, en Central anotó su último tanto el 15 de mayo de 2004 ante Olimpia por la Copa Libertadores de América. Esa noche fue victoria del Canalla por 2 a 1 y tuvo la particularidad que El Yerbatero dejó la cancha promediando el segundo tiempo y en su lugar ingresó Gonzalo Belloso, actual presidente del club de Arroyito.
También pasó por Estudiantes de La Plata, Patronato, Huracán de Tres Arroyos, Independiente, Talleres y tras Central viajó a Chile para sumarse a Cobreloa, donde compartió plantel con Alexis Sánchez, el histórico delantero de La Roja.
Nacido en Posadas, sus primeros pasos los dio en Bartolomé Mitre de Misiones y disputó el Torneo del Interior con Rosamonte de Apóstoles, club ligado a la histórica yerba mate roja y negra. Este miércoles, una pulmonía le llevó la vida al exjugador que firmó con Central por pedido de Miguel Russo.
Su apodo es recordado aún hoy en el mundo Canalla, a veces hasta más que su juego. “Yo pertenecía a la firma Rosamonte y, cuando fui a Patronato de Paraná, como no me daban el pase, un periodista me preguntó: ‘¿Qué pasa con los yerbateros?’. Y ahí me quedó”, contó el oriundo de Posadas seis años atrás en La Voz del Interior.
El Yerbatero en Central
Miguel Ángel Russo pidió expresamente la llegada de Claudio González para la temporada 2003. El delantero venía de jugar en Talleres de Córdoba donde había dejado una buena imagen, pero las diferencias con el técnico Luis Cubillas lo alejaron de la titularidad.
En Central disputó 31 partidos, 19 como titular, y marcó 4 goles, el mencionado a Olimpia en el Gigante de Arroyito y tantos en el empate 2 a 2 con Racing y victoria 3 a 1 ante Lanús, ambos por el Apertura 2003. También convirtió ante Estudiantes en el Clausura de 2004 para la victoria auriazul por 3 a 1. Entre sus estadísticas también acumuló dos expulsiones.
Los cuatro goles alcanzaron para hacer un digno papel, pero no lo suficiente como para seguir en el equipo. En aquellos años, antes de quedar libre, los clubes preferían apartar a los jugadores y González fue relegado a entrenar con la reserva el segundo semestre de 2004, para luego irse a Cobreloa.
El Yerbatero en el fútbol
El Yerbatero se retiró a los 31 años en General Paz Junior de Córdoba, en el extinto Argentino B. A los 33 años se mudó a Villa María por una oportunidad laboral para su expareja. Desde ahí, González se quedó en suelo cordobés. En Villa María abrió la escuelita Tallerito Baby Fútbol, que funciona como una filial de Talleres.
Su paso por el fútbol, como la mayoría de los deportistas, tuvo buenas y malas experiencias. Recurrentes lesiones en su paso por el Pincha (donde también fue dirigido por Russo) o apartado cuando militaba en Independiente. El final lo tuvo a los 31 en el Argentino B. “Un día mientras jugaba en General Paz me miré al espejo y dije ‘hasta acá llegué’. Así que fui a hablar con el presidente y le conté que dejaba el fútbol”, había contado.