Los bomberos, a través de la Unidad Canina Rosario, realizaron este miércoles un nuevo operativo de búsqueda de restos óseos en barrio Gráfico, en el marco de una investigación que encabeza el fiscal Alejandro Ferlazzo, del Ministerio Público de la Acusación (MPA). El lunes también hubo operativo, en la misma zona.
Fuentes allegadas a la investigación indicaron que la búsqueda se basa en la averiguación de paradero de Marilina Villalba, una mujer desaparecida desde noviembre de 2023 y se sospecha que fue asesinada pero su cuerpo nunca fue hallado. El vínculo entre esta mujer y Susana Mena, una joven vulnerable asesinada en 2024 puso en la mira a Lucas Uriel Saban, uno de los acusados por ese hecho, en una trama de homicidios y usurpaciones en torno a la venta minorista de drogas que se le atribuye a una violenta banda.
Esa trama suma otros asesinatos en la misma zona como el doble crimen de Francisco Clementino “Negro” García y Carina Soledad Ferreyra, ambos de 23 años y asesinados el 21 de noviembre de 2023 en una humilde casa de Magaldi al 8700 donde vivían. La pareja había sido amenazada para que abandonara la vivienda, donde los narcos del barrio querían poner un punto de venta de drogas.
Las excavaciones se realizan en el marco de la investigación sobre esta banda dedicada al narcomenudeo por la cual a fines del año pasado fue imputado como líder Jonatan “Gordo” Brezik, un hermano de crianza del líder de Los Monos, Ariel “Guille” Cantero. Entre los imputados como miembros está Nahuel Romero, el otro acusado por el crimen de Mena.
>>Leer más: La vida rota de una soldadita a la que mataron con saña y ocultaron en una bolsa
Precisamente ese femicidio se vincula con la desaparición de Villalba, ya que además de ser amigas, también vendían drogas para el mismo grupo y meses antes de desaparecer también había sobrevivido a un ataque.
Rastrillaje en una vivienda y en un terreno baldío
El operativo comenzó a las 7 y se extendió hasta las 14.40. El primer lugar inspeccionado fue una finca ubicada en calle Benteveo al 730, una construcción de material con techo de chapas.
En ese inmueble se trabajó de manera conjunta con el equipo de Antropología Forense. Con la asistencia de una retroexcavadora de la Municipalidad de Rosario se realizaron excavaciones en distintos sectores del predio, que luego fueron inspeccionados por los canes Barto y Horus, entrenados en la detección de restos humanos.
Según informaron fuentes oficiales, los resultados fueron negativos en cuanto al hallazgo de restos óseos.
>> Leer más: Restos humanos en contenedores del centro de Rosario: un peritaje clave tardó tres meses
Posteriormente, la comitiva se trasladó hasta la esquina de Benteveo y Magaldi, en la ochava sudoeste, donde se inspeccionó un terreno baldío de aproximadamente 10 por 20 metros. En ese lugar se repitió el mismo procedimiento: la retroexcavadora realizó seis trincheras que fueron revisadas por los perros Barto, Rayo y Horus. Tampoco allí se detectaron indicios compatibles con restos cadavéricos.
Desde bomberos indicaron que las tareas se realizaron conforme a los protocolos vigentes y que el resultado del rastrillaje fue negativo en ambos puntos.
El lunes también hubo operativo
El rastrillaje de este miércoles fue la continuidad de un operativo realizado el lunes en la misma zona. En esa oportunidad, la Unidad Canina intervino en la intersección de Benteveo y Jacobacci, también junto a Antropología Forense y por pedido del fiscal Ferlazzo.
Allí se inspeccionaron trincheras señaladas por los peritos, con la intervención de los perros Barto y Horus. Las tareas se extendieron entre las 8.30 y las 15.50 y tampoco se detectaron restos óseos.
Los procedimientos se enmarcan en una causa judicial en curso, cuyo contenido no fue precisado oficialmente. Hasta el momento, tras dos jornadas consecutivas de excavaciones y rastrillajes en distintos puntos del barrio, los resultados fueron negativos.