El proyecto de Federico Lifschitz para quitar por dos años sanciones a choferes de aplicaciones de movilidad en Rosario no reguladas estalló entre los taxistas, que encontraron falencias en varios puntos de la iniciativa del concejal. Hasta expusieron que la quita de sanciones golpea directamente en las arcas del municipio y el desconocimiento de las normas para circular para los autos habilitados.
Lifschitz en concreto quiere que los choferes de Uber y Didi no sufran sanciones por ser parte de las aplicaciones durante 24 meses por circular en las calles de Rosario y transportar pasajeros. Con esta iniciativa, finalmente los servicios de estas aplicaciones podrán llevar a los usuarios en la parte trasera, situación que no ocurre ante el temor de ser detenidos por un control de tránsito y quedar al descubierto. En caso de ser alertados por los agentes de control los conductores enfrentan sanciones que pueden alcanzar los 2 millones de pesos.
Mientras el proyecto resuena en los medios y los taxistas cargan contra la idea, sigue prohibido circular como conductor de aplicaciones que no estén dentro de la ordenanza 10.554. Al momento de presentarse en sociedad la iniciativa de Lifschitz sólo Cabify cumplió con el reglamento y compiten a la par con los taxis y remises de la ciudad.
En este contexto, los choferes del servicio público fustigaron al concejal de estirpe socialista. Uno de los más críticos fue José “Tato” Iantosca, integrante de Cámara de Titulares de Taxis de Rosario (Catiltar), dijo a La Capital: “Honestamente me tomó de sorpresa, viniendo de un concejal progresista me sorprende. Cualquiera de derecha o libertario puede estar a favor de la uberización, pero no puede ser una persona que quiera un trabajo regulado, un servicio público para la gente. Me la banco si viene de lugares no progresistas, pero de los que son progresistas duele”.
Por su parte, Natalia Gaitán, referente de la Cámara de Mujeres Titulares Taxistas de Rosario (Camtar), sostuvo ante La Capital que el planteo del edil “es un movimiento de prensa de alguien que no había presentado nada”.
Condonación para Uber, Didi... y taxis
Iantosca no guardó críticas para la iniciativa de Lifschitz, a la cual calificó como “el peor proyecto de la historia” en cuanto a Uber. “¿Cómo vas a perdonar dos años de sanciones? Que me perdone a mi también. Que se comporte como Jesucristo y nos perdone a todos. ¿Nosotros vamos a pagar multas y la ilegalidad nada?”, reclamó el referente de Catiltar.
Para el sector taxista que un concejal afirme que quiere viajar “cómodo dentro de la ilegalidad, es una locura” porque el pedido de Lisfchitz sobre solicitar la tarjeta verde y/o seguro deja en evidencia que “no estudian, que no saben, que no aprenden y le hacen daño a la sociedad porque un auto Uber no puede tener seguro porque no está habilitado para llevar usuarios, entonces no tiene seguro para pasajeros”.
>> Leer más: Remiseros de Rosario, jaqueados por las apps de viajes: "El servicio mermó un 60%"
Más adelante, arremetió contra la postura del concejal de Unidos y se preguntó sobre los controles a los que hace mención: “¿En qué ciudad vive? ¿Para qué gobierno trabaja? Si la municipalidad dice que no dan abasto para controlar a los Uber. Entonces va a impulsar una ordenanza que ya sabe que no se puede cumplir. Es mal desempeño de funcionario público”, retrucó Iantosca.
Según las distintas cámaras taxistas, día a día ven como los pasajeros utilizan Uber o Didi en la Terminal de Ómnibus, en los sanatorios y hospitales de Rosario y en cada esquina del centro de la ciudad.
Iantosca señaló que “cuando los concejales se quedan sin tema y quieren ser tapa del diario tocan Uber. Siempre para mal porque los ejemplos de Córdoba, Santa Fe y hasta Mendoza no lograron regularizarlos, porque les conviene la informalidad”.
El tesorero de Catiltar aseveró que el Concejo Municipal no permitirá avanzar hasta su sanción al proyecto del Federico Lifschitz “porque no votan a libro cerrado”.
Golpe a las arcas municipales
La Cámara de Mujeres Titulares Taxistas encabezó un reclamo ante la Secretaría de Control en tiempos donde la actual concejala Carolina Labayru era su titular y reconoció la implementación de controles para detectar choferes de Uber y Didi. Hasta llegaron a conocer presentaciones judiciales donde el municipio indicaba cuántos vehículos por mes eran detectados fuera de la norma: 60 cada 30 días, según el último dato de mediados de 2025.
Gaitán le confió a este diario que cada chofer de Uber y Didi detenido por un control debe abonar una multa de 2 millones de pesos. “El proyecto de Lifschitz me hace reír porque es una cifra de recaudación que la intendencia no va a bajar”, señaló la referente de Camtar y reveló: “Les conviene la clandestinidad porque cuando vas al juzgado a pagar la multa te derivan con un abogado de las empresas, que trabaja sobre la plataforma y te enseña como llenar el formulario para que te depositen la multa y el chofer pueda retirar el vehículo en 24 horas. Te hacen firmar un pacto de confidencialidad. Lo vi yo que ayudé a compañeros taxistas que le retuvieron el vehículo. Tengo todo documentado, hasta la transferencia que le hizo la aplicación ilegal. Lo único que tiene que pagar el conductor es el acarreo que ronda los 70 mil pesos”.
Bajo esta coyuntura, la legalización de Uber y Didi parece un laberinto sin salida ya que la contratación de conductores se desploma al ser monotributistas. “Por el momento, la reforma laboral recién regresó al Senado”, ironizó Gaitán.
El proyecto de Federico Lifschitz
El concejal socialista Federico Lifschitz abordó la discusión crónica sobre las aplicaciones no registradas que usan miles de usuarios en la ciudad. "Pedimos suspender por dos años todas las penalidades previstas por el Código de Convivencia municipal para que el Estado no sancione a ningún conductor de Uber o Didi. De esta forma, los usuarios podrán viajar con total tranquilidad en el asiento de atrás que la Municipalidad no va a controlar ni sancionar al conductor", argumentó el edil, para considerar que "hoy los choferes de taxis piden esto porque es la manera de sumar más viajes".
La propuesta no sólo se presenta como un paraguas protector a los conductores de estas app ilegales sino que va más allá. "Muchos choferes de taxis están pidiendo que Uber y Didi puedan operar con total tranquilidad, sin ser sancionados. Algo que a ellos también los beneficia porque es una manera de sumar más viajes. Ya no se trata de taxis versus Uber, este debate atrasa y el mundo lo ha resuelto", agregó el edil filo-oficialista.
En sus considerandos, el autor de la iniciativa también agrega: "Resulta necesario priorizar la comodidad y respetar la libre elección de los usuarios", al entender que "la regulación excesiva de estas actividades entre particulares no contribuye a mejorar la calidad del servicio ni a garantizar la movilidad urbana, sino que restringe la innovación y la posibilidad de generar soluciones adaptadas a las necesidades actuales de la sociedad".
En sus dos artículos en los que se pide suspender multas y sanciones, se afirma que Uber y Didi son una actividad de transporte de personas contratada a través de plataformas electrónicas y constituyen un servicio de transporte privado de interés particular, cuya naturaleza jurídica es distinta a la del taxis y remís.