Un triple crimen macabro, ocurrido en Capitán Bermúdez en enero de 2024, llegará a juicio oral y público con un imputado para el que la Fiscalía pidió la condena a prisión perpetua. Está acusado de matar a tres personas a las que les debía dinero. Las víctimas, jóvenes de entre 25 y 31 años, fueron asesinado a mazazos en la cabeza y degollados con un cuchillo de cocina.
Alexis Ezequiel Lobos, de 27 años, será juzgado por los asesinatos de Emiliano Saucedo, de 31 años, Eber Ramos y Santiago Ochoa, ambos de 25 años. El triple crimen ocurrió en dos etapas entre la noche del 12 de enero de 2024 y los primeros minutos del día siguiente. Todo dentro de la vivienda del imputado, donde de acuerdo la investigación recibió a las víctimas con la promesa que les daría el dinero acordado por una transacción entre pesos y dólares.
La causa se llevó a cabo en los tribunales de San Lorenzo, donde la fiscal Luisina Paponi pidió la elevación a juicio en una audiencia llevada a cabo este martes. El juez Ignacio Vacca confirmó la acusación de Fiscalía que llevará a debate oral a Lobos acusado de homicidio criminis causa por tres hechos y con un pedido de prisión perpetua como condena. En el marco del mismo legajo ya había sido condenado Luciano Palacios, quien realizó maniobras para ocultar el crimen, fue acusado de encubrimiento y aceptó en un procedimiento abreviado la pena de 6 años de prisión efectiva.
La caída del joven acusado
El triple crimen comenzó a develarse a las pocas horas de cometido, cuando la policía halló a los jóvenes asesinados dentro de la casa de Alexis Lobos, donde el ahora imputado acusado fue detenido junto a Luciano Palacios. Pero la crónica de La Capital del día siguiente detalla cómo fue que el plan criminal de Lobos comenzó a desmoronarse, trama que remonta a pocas horas luego de ocurrida la masacre de la calle 13 de Marzo al 300 de Capitán Bermúdez.
>> Leer más: Triple crimen en Capitán Bermúdez: los hombres fueron asesinados a golpes y cuchillazos
Cerca de la 1.30 del sábado 13 de enero de 2024 una mujer llegó comisaría 2ª de esa localidad preocupada por el paradero de su novio Santiago Ochoa. Contó que vivía junto a él en el barrio Copello y que horas antes, cerca de las 22, el joven le había dicho que se reuniría en la vivienda de calle 13 de Marzo. Dijo que se había presentado en ese domicilio para preguntar por su pareja y que dos hombres la atendieron y respondieron con algunas evasivas.
Pero antes de irse notó algo que le llamó la atención: en el pasillo de la casa, al asomarse, alcanzó a ver que estaba la Honda Wave blanca de su novio. Con esa información la policía le tomó la denuncia por averiguación de paradero, pero la joven volvió a la casa donde creía que estaba su novio. Allí se quedó, a metros de la entrada, frustrando cualquier plan posible de los homicidas por deshacerse de los cuerpos. A las pocas horas fueron detenidos.
Matar a mazazos
La investigación de la fiscal Paponi determinó el presunto móvil del triple crimen. Reconstruyó que aquella noche del 12 de enero de 2024, cerca de las 21.40, Santiago Ochoa llegó a la casa de Lobos junto a su compañero de trabajo Emiliano Saucedo. Iban a buscar $ 891.000, más intereses que extendían la suma a $ 1.265.000, a cambio de una suma de 990 dólares que días antes Ochoa le había entregado a Lobos.
>> Leer más: Triple crimen de Capitán Bermúdez: identificaron a los hombres asesinados
Una vez dentro de la vivienda, Lobos atacó a ambos jóvenes con una maza de 3 kilos, elemento con el que les provocó politraumatismos graves de cráneo. Además, con un cuchillo de cocina les cortó el cuello a los dos. La misma mecánica llevó a cabo horas después, pasada la medianoche, cuando Eber Ramos llegó a la casa a buscar 4.000 dólares que Lobos le había prometido por la entrega de $ 4.400.000 saldada al anochecer del día anterior.
La hipótesis de la Fiscalía es que Lobos intentó quedarse con el dinero de las víctimas, para lo que contó con la connivencia de Luciano Palacios. Este joven colaboró deshaciéndose de los celulares de las víctimas y escondiendo la moto de Ochoa. El 18 de noviembre pasado, en un procedimiento abreviado, aceptó la pena a 6 años de cárcel por encubrimiento agravado por favorecimiento real y receptación dolosa agravada por el delito precedente.
Narcotráfico y dinero
Una trama que quedó en suspenso por la muerte de una de las víctimas, Eber Ramos, fue su vinculación al narcotráfico. El joven estaba prófugo por una causa federal desde mediados de 2022 por venta de drogas en el barrio porteño de Puerto Madero, el Cordón Industrial y la localidad de Ricardone. En ese marco había logrado escapar de la policía en tres ocasiones: una tras una persecución y dos cuando la policía allanó su casa y él logró evadirse por los techos.
>> Leer más: Una víctima del triple crimen era "el principal investigado" en una causa por narcotráfico
Alrededor de este joven se centró una investigación de la Fiscalía Federal 2, a cargo en ese momento del fiscal Claudio Kishimoto con asistencia del fiscal Franco Benetti. En esa pesquisa contra una banda que comercializaba drogas en Puerto Madero, Ricardone y el Cordón Industrial hubo 13 allanamientos realizados por la División Operaciones Especiales de la Policía Federal. Eber Ramos no aparecía como el líder pero se lo considera "el principal investigado" porque la pesquisa giró alrededor de sus movimientos en la venta de drogas.
Según la causa, Ramos recibía la droga del recluso Marco Gutiérrez y la vendía a través de distintas personas en la zona de San Lorenzo y alrededores. El proveedor, para la acusación, era Matías Bruzzoni, quien fue condenado a seis años de prisión en diciembre de 2024. En noviembre pasado Bruzzoni volvió a estar bajo la lupa judicial en el marco del allanamiento a una inmobiliaria del bulevar Oroño de Rosario, donde se sospecha que realizaba maniobras con dinero ligado a la venta de drogas.