Tres hombres y una mujer fueron condenados a prisión perpetua por el doble femicidio de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, asesinadas en Cabín 9 en 2022. En el juicio oral que culminó este martes fue absuelta otra mujer.

Pablo Camino fue sentenciado por instigar el doble femicidio de las hermanas Gorosito en 2022. Tres cómplices recibieron la misma pena y una mujer fue absuelta
Las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, víctimas del doble femicidio de julio de 2022.
Tres hombres y una mujer fueron condenados a prisión perpetua por el doble femicidio de las hermanas Estefanía y Marianela Gorosito, asesinadas en Cabín 9 en 2022. En el juicio oral que culminó este martes fue absuelta otra mujer.
El tribunal oral conformado por Facundo Becerra, Valeria Pedrana y Juan Pablo Rodríguez sentenció a la pena máxima a Pablo Nicolás Camino, un jefe narco de 31 años que ya suma varias condenas por homicidios y negocios violentos gerenciados desde las distintas cárceles donde estuvo alojado en los últimos años. Estaba acusado como instigador de dos homicidios triplemente calificados por femicidio, por el concurso premeditado de personas y por criminis causa, doblemente agravado por la participación de menores de edad y por el uso de arma de fuego. También le achacaron haber instigado la portación de las armas y el robo de pertenencias de las víctimas.
La misma acusación pero como coautores fue para William Alberto Espinoza López, de 22 años, y Lucas Castillo, de 38, también condenados a perpetua. La misma pena recibió Melisa Samanta Negro, acusada por los mismos cargos pero sin la calificación de femicidio. La mujer de 39 años fue absuelta del delito de portación de arma de fuego.
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En cuanto a Sandra Calegari, de 59 años e imputada por los mismos delitos, fue absuelta por el beneficio de la duda. Los fundamentos del fallo se darán a conocer en los próximos días.
Las hermanas Gorosito —Estefanía Mariel, de 25 años, y Marianela Andrea, de 28— vivían en México al 2000, barrio Belgrano Sur. Al parecer al menos una de ellas trabajaba en la zona para Camino y ambas figuraban entre las visitas que recibieron por entonces en la cárcel de Piñero algunos miembros del grupo.
Se presume que el líder de la banda ordenó matarlas por una presunta deuda acumulada al administrar dos kioscos de drogas en Cerrito y Nicaragua y en Lejarza y Magallanes. También se consideró como posible móvil que Camino hostigara a una de ellas tras mantener una relación sentimental.
El fiscal Patricio Saldutti inscribió el doble femicidio en un plan orquestado por Camino en la cárcel de Coronda, donde estaba preso en julio de 2022. Fue la tarde del 19 de julio de ese año que las hermanas fueron secuestradas en un bar de Oroño y Salta. La pesquisa estableció que al salir subieron a un auto Chevrolet Cruze en el que las esperaban dos mujeres.
El auto se dirigió a la zona de Chubut y Garzón, donde las hermanas fueron subidas a un Citroën a punta de pistola. Luego de despojarlas de sus celulares, anillos, pulsera y collares de oro, además de las llaves de su casa, las llevaron hasta un descampado del barrio perecino Cabín 9, en Camino de los Indios y Chajá, donde las mataron.
Estefanía recibió ocho disparos y Marianela cuatro. Antes de ser abandonadas en el basural les dispararon a modo de remate dos balazos en la cabeza a cada una.
Los acusados comenzaron a caer ese mismo día, por casualidad. Minutos después de ejecutar a las mujeres, el Citroën fue interceptado en un retén de Gendarmería a cinco cuadras del descampado. Los ocupantes del auto se bajaron del vehículo para escapar, pero Espinoza López fue apresado cuando intentaba ganar los techos de viviendas linderas. “Yo fui a chorear, a agarrar lo que me prometieron, el oro”, declaró al afirmar que lo habían pasado a buscar por su casa para asaltar a las dos mujeres y no para matarlas.
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Cinco meses después cayó “Pelu” Castillo, considerado un gatillero de Camino que había estado en pareja con una de las hermanas y fue sindicado como quien las había acercado al grupo. A ellos dos y a Camino se los acusó de haber participado del hecho “mediando violencia de género, como manifestación de la relación desigual de poder entre mujeres y hombres”.
El encuadre de género no se aplicó al acusar a Negro, por entonces pareja de Camino, y Callegari, sindicada como vendedora de drogas en la zona de Rouillón y Seguí.
Por el hecho hubo otras dos personas que fueron condenadas antes de llegar a juicio oral. Uno es Damián Rojas, titular del Citroën que horas después del doble crimen se presentó en la subcomisaría 20ª a denunciar que le habían robado el auto. Pero su versión no fue creída y los investigadores le achacaron haber aportado al plan criminal por lo cual en noviembre de 2024 aceptó en un juicio abreviado una condena a 10 años de cárcel.
También fue condenada en el ámbito de la Justicia de Menores una adolescente que iba en un auto de apoyo junto al C3.